Mercedes choca dos CLA a propósito a 56 km/h para probar su seguridad real
Ocho maniquíes y una batería intacta: así midió la marca el impacto lateral más severo en una intersección
Mercedes-Benz estrelló deliberadamente dos unidades del CLA entre sí a 56 km/h (35 mph), sin que nadie frenara, en lo que la marca llama la primera prueba pública de impacto lateral a alta velocidad entre dos vehículos de producción en movimiento. Un CLA Shooting Brake híbrido golpeó el costado del conductor de un CLA completamente eléctrico, recreando un choque tipo "T" como los que ocurren en cruces viales.
La prueba importa porque reproduce un escenario que los exámenes regulatorios casi nunca simulan: dos autos en movimiento, sin frenar, impactándose en perpendicular. La mayoría de las pruebas oficiales usan una barrera fija contra un auto detenido, un método que no refleja del todo lo que pasa en una intersección real.
Cada CLA pesaba alrededor de dos toneladas y llevaba cuatro maniquíes de prueba, para un total de ocho: cuatro adultos y cuatro niños, colocados para medir cómo cambia el impacto según el tamaño y la posición del ocupante. Mercedes-Benz reportó que todas las lecturas se mantuvieron por debajo de los límites biomecánicos que la marca usa para evaluar protección a ocupantes, y que los habitáculos de ambos autos conservaron su forma tras el choque.
El punto más delicado era la batería del CLA eléctrico, ubicada justo bajo el piso y en la trayectoria directa de un impacto lateral. Mercedes-Benz confirmó que el paquete de alto voltaje permaneció intacto, sin ruptura de celdas, y que el sistema se desconectó automáticamente al momento del choque para reducir el riesgo eléctrico tanto para los ocupantes como para los primeros respondientes.
Jörg Burzer, director de tecnología de desarrollo y compras de Mercedes-Benz, presentó la prueba como evidencia de que la marca diseña pensando en cómo ocurren los choques en la vida real. Paul Dick, director de seguridad vehicular de la compañía, la relacionó con el método "Real-Life Safety", que desde 1969 ha reconstruido cerca de 6,000 accidentes reales para alimentar el desarrollo de nuevos modelos.
Este choque público es apenas una muestra de un programa mucho más amplio: Mercedes-Benz somete a cada modelo nuevo a unas 150 pruebas físicas de choque y aproximadamente 15,000 simulaciones, un volumen que supera por mucho lo que exigen los reguladores. La marca no detalló si repetirá este formato de prueba con otros modelos ni si publicará el video completo del impacto para análisis técnico independiente.


