El nuevo Mercedes-AMG GLS 63 estrena cigüeñal plano como los Ferrari V8
Más de 3,000 piezas son nuevas o rediseñadas, aunque la potencia se mantiene en 603 hp
El Mercedes-AMG GLS 63 2027 recibe una actualización que va mucho más allá de parrillas y faros nuevos: cerca de 3,000 componentes son nuevos o revisados, más del 40 por ciento de las piezas de esta SUV de 6,100 libras y más de 5 metros de largo.
El cambio más relevante ocurre bajo el cofre. El V8 biturbo de 4.0 litros conserva sus 603 hp y 627 lb-pie de par, pero ahora usa un cigüeñal plano, la misma filosofía que distingue a los V8 de Ferrari y al LT6 del Corvette C8. Mercedes descubrió esta ventaja al desarrollar el AMG GT Black Series: el cigüeñal plano generaba par más rápido y mejoraba la eficiencia de combustión frente al cigüeñal en cruz original, un punto clave de cara a las normas de emisiones que entrarán en vigor en Europa y China en 2027.

El reto era evitar el característico rugido agudo y las vibraciones propias de este tipo de cigüeñal en un vehículo de lujo. Para controlar las vibraciones, los ingenieros añadieron un par de ejes de balance junto al cigüeñal. Para conservar el sonido grave característico de AMG, optaron por una solución mecánica: los lóbulos de los árboles de levas de escape abren las válvulas en tiempos distintos entre cilindros, con diferencias de 15 y 20 grados de rotación del cigüeñal según el banco, acompañado de meses de pruebas con distintas configuraciones de escape tipo X y H.
Para compensar la pérdida de potencia que implica el ciclo Miller de alto tumbling que ahora usan las culatas, AMG recurrió a turbocompresores nuevos capaces de generar hasta 47.8 psi de presión, fabricados con una aleación de alto contenido de níquel y cromo típica de motores de turbina. El motor, bautizado M177 Evo, también equipa en versión más suave a la GLS 580 y mantiene un límite de revoluciones de 6,800 rpm.
El chasis recibió atención similar. Con suspensión neumática ajustable, amortiguación adaptativa y barras estabilizadoras activas de 48 voltios, el equipo de chasis logró eliminar la desconexión que caracterizaba a generaciones anteriores del GLS. Durante pruebas en pista, la SUV alcanzó hasta 1.0 g de aceleración lateral en curvas, apoyada en neumáticos Michelin Pilot Sport 4 de 275/50R21 al frente y 315/45R21 atrás, además de un diferencial trasero con vectorización de par.
En modo Confort, la GLS 63 regresa a su vocación original: dirección ligera, amortiguación suave y escape silenciado. El interior mantiene asientos delanteros con calefacción, ventilación y masaje de serie, asientos traseros calefactados de serie y, como opción, tercera fila con calefacción y pantallas adicionales para los pasajeros traseros. La capacidad de remolque llega hasta 7,700 libras con el equipamiento adecuado.


