Tesla promete el Cybercab para fin de 2026, pero casi nadie podrá comprarlo
Musk redefine el proyecto como un servicio de transporte operado por Tesla, no un auto para poseer
Tesla entregará sus primeros Cybercab a clientes antes de que termine 2026, confirmó el vicepresidente de ingeniería Lars Moravy durante la llamada de resultados del tercer trimestre. La promesa suena menos atractiva de lo que parece: Elon Musk moderó de inmediato las expectativas sobre cuántas unidades llegarán a manos de particulares.
La aclaración importa porque cambia por completo la promesa original del Cybercab, anunciado con un precio objetivo de menos de 30,000 dólares y la idea de que cualquier dueño podría generar ingresos rentándolo como robotaxi. Según Musk, ese esquema ya no es el plan central para este modelo.
'Cybercab va a ser principalmente algo que se ofrezca como transporte como servicio, mientras que nuestros otros autos serán los que la gente querrá poseer, como el 3, el Y y el Roadster', dijo Musk en la llamada con inversionistas. 'La gran mayoría de las unidades de Cybercab serán esencialmente propiedad de Tesla y operadas como transporte como servicio'.
Tesla ya fabrica el Cybercab en su planta de Texas, donde ha producido algunos cientos de unidades de desarrollo. Todas, según Moravy, se destinan a la flota interna de robotaxis que la empresa opera con viajes pagados en Austin y que pronto se expandirá a Dallas.
El vehículo carece de volante y pedales, un diseño que complica cualquier escenario de propiedad privada y que ya generó una investigación del gobierno federal de Estados Unidos por operar sin equipo de seguridad normalmente requerido. Zoox, otra empresa de robotaxis, logró recientemente el aval de la NHTSA para ofrecer viajes autónomos en un vehículo sin controles tradicionales, un precedente que Tesla todavía no consigue.
El cambio de discurso también contradice la narrativa que Musk sostuvo por años, según la cual los dueños de Model 3 y Model Y podrían costear sus autos rentándolos en la app de viajes compartidos de Tesla. Esa posibilidad sigue abierta para esos modelos, aunque depende de que la empresa resuelva primero la conducción autónoma a gran escala.
Por ahora, quedan más preguntas que respuestas: si existirá una versión del Cybercab para compra individual, cómo operaría sin volante y cuándo Tesla podrá ofrecer el servicio fuera de Texas sin las restricciones regulatorias que enfrenta actualmente.


