El Panoz Roadster de 1993, un deportivo casi nuevo con apenas 695 millas de uso
Su sucesor, el AIV, hacía 0 a 100 km/h en 4.5 segundos y vencía a un Corvette en pista
Un Panoz Roadster de 1993 conserva apenas 695 millas en el odómetro desde que salió de fábrica. El auto perteneció al propio Dan Panoz, fundador de la compañía, quien lo usó como vehículo personal y después para labores de promoción, razón por la que casi nunca rodó.
El Roadster representa uno de los capítulos más curiosos de los deportivos de bajo volumen fabricados en Estados Unidos durante los años noventa: nació de un chasis diseñado por el ingeniero británico Frank Costin, con una carrocería de Freeman Thomas, exdiseñador de Porsche que más tarde definiría el Volkswagen New Beetle y el Audi TT.

La historia del modelo comenzó en 1988, cuando Dan Panoz compró los derechos del TMC Costin, un deportivo irlandés fabricado por Thompson Manufacturing Company en Wexford, que entraba en quiebra. Panoz trasladó moldes, planos y piezas a un antiguo depósito de sal en Georgia y sustituyó el motor original de 1.6 litros por un V8 Ford, decisión que provocó la salida del ingeniero irlandés del proyecto, aunque el jefe de fabricación, Mick Murphy, permaneció en la compañía.
Entre 1992 y 1995, Panoz Auto Development construyó solo 44 unidades del Roadster original, equipado con el V8 Ford de 302 pulgadas cúbicas (4.9 litros) proveniente del Mustang, junto con su caja Borg-Warner T-5 de cinco velocidades, eje trasero y frenos. El auto llegó a costar alrededor de 45,000 dólares, sin techo, radio ni aire acondicionado.


En 1996 llegó el reemplazo, el AIV Roadster (Aluminum Intensive Vehicle), del que se fabricaron 176 unidades con un chasis de aluminio extruido y carrocería pegada con adhesivos estructurales. El AIV usaba el V8 de 4.6 litros con 32 válvulas del Mustang SVT Cobra, con 305 caballos a 5,800 rpm y 300 lb-pie de torque, lo que le permitía acelerar de 0 a 60 mph en 4.5 segundos con un peso de apenas 2,570 libras.
Una comparativa de 1998 colocó al AIV frente a un Chevrolet Corvette y un Aston Martin DB7, y el Panoz superó al Corvette en el slalom y fue más rápido que el DB7 sobrealimentado en pista. Ese mismo año, la versión de competencia Esperante GTR-1 terminó séptima en la clasificación general de las 24 Horas de Le Mans.

Las últimas 10 unidades del AIV, pintadas en color Titanium, se vendieron como Signature Edition 2000, también conocida como la edición del décimo aniversario. El Esperante de calle sucedió al Roadster, con su primera entrega a clientes en febrero de 2001.


