El Porsche Cayenne Turbo Electric acelera más rápido que un Lamborghini Revuelto
El SUV de $163,000 dólares frena igual que un Corvette ZR1 y carga del 10 al 80% en 16 minutos
Porsche llevó al Cayenne Turbo Electric a las montañas de Aspen, Colorado, para una prueba de manejo de 250 millas por caminos pavimentados y de terracería, y el SUV insignia de la marca alemana confirmó las cifras que había prometido en potencia, frenado y velocidad de carga.
La marca promociona al Cayenne como el Porsche más potente de la historia, aunque con matices: en manejo cotidiano, el motor dual entrega 844 caballos de fuerza. Al activar el Launch Control, la cifra sube a 1,139 hp y 1,106 lb-pie de torque durante unos segundos, y el volante incluye además un botón de sobrealimentación temporal (Push-to-Pass) que añade 176 hp adicionales por ráfagas de diez segundos.
Car and Driver cronometró el 0-100 km/h en 2.1 segundos y el cuarto de milla en 9.5 segundos, tiempos que superan a superdeportivos como el Lamborghini Revuelto y el Chevrolet Corvette ZR1 de 1,064 hp. En frenado, el Cayenne detuvo desde 112 km/h en 140 pies, la misma distancia que logra el ZR1, y marcó 1.05 g en la prueba de manejo en circuito cerrado, la mejor cifra registrada por una SUV en la historia de esa publicación. Su velocidad máxima es de 162 mph.
El sistema eléctrico de 800 voltios permite cargar a más de 400 kW en cargadores compatibles, con una curva que Porsche asegura lleva la batería del 10 al 80% en menos de 16 minutos. El Cayenne integra un puerto NACS con adaptador CCS y otro J-1772, además de un inversor de a bordo de 19.2 kW para carga en casa y una opción de carga inductiva de hasta 11 kW con 90% de eficiencia, un despliegue tecnológico poco común incluso entre autos eléctricos dedicados.
El precio de arranque es de $163,000 dólares, cifra que puede superar los $250,000 dólares con opciones como la suspensión Active Ride y frenos cerámicos. Frente a esa inversión, el Lucid Gravity ofrece más autonomía a menor costo y el Rivian R1S gana por mucho en relación precio-valor, por lo que el Cayenne no compite en eficiencia sino en la experiencia de manejo que distingue a la marca.
Entre las críticas señaladas está un tablero digital que resulta abrumador al inicio y un diseño exterior que, para el precio, luce demasiado discreto. También se cuestiona por qué la potencia máxima de 1,139 hp solo está disponible mediante modos especiales activados desde el volante, en lugar de entregarse de forma directa al pisar el acelerador a fondo.


