En 1986, Buick metió una pantalla táctil en el Riviera, décadas antes que la industria
El Graphic Control Center usaba un tubo de rayos catódicos de 9 pulgadas y fósforo verde para controlar clima, radio y diagnóstico
En 1986, General Motors presentó la séptima generación del Buick Riviera con un invento que adelantó por décadas lo que hoy domina cualquier tablero: una pantalla táctil de producción, bautizada como Graphic Control Center.
El detalle importa porque, en una época donde menos del 10% de los hogares en Estados Unidos tenía una computadora personal, Buick decidió apostar por una interfaz que hoy parece obvia mucho antes de que Tesla, o cualquier otro fabricante moderno, la convirtiera en estándar de la industria.

El sistema montaba una pantalla de 9 pulgadas con tubo de rayos catódicos y fósforo verde monocromo, rodeada por seis botones de acceso rápido a funciones como aire acondicionado, radio, panel de información, ordenador de viaje y diagnóstico del vehículo. Buick calculaba que replicar sus funciones con controles físicos habría requerido cerca de 100 botones distintos.
El conductor tocaba el borde de la pantalla para navegar entre menús ilustrados que controlaban el clima, un monitor de viaje con ocho funciones y un sistema de sonido AM-FM con ecualizador gráfico opcional. Funciones más tradicionales, como faros, control de crucero, limpiaparabrisas y antiniebla trasero, se mantenían en botones de tacto suave a los costados del panel digital.


La tecnología no se quedó exclusiva del Riviera: también llegó al Buick Reatta de 1989, otro coupé de la marca pensado como vitrina tecnológica de General Motors.
Pese a la ambición del proyecto, el público de la época no lo consideró práctico, y el Graphic Control Center desapareció del catálogo poco después, sin sucesor inmediato dentro de la marca.

Casi cuarenta años más tarde, la industria ha dado la vuelta completa: para conseguir cinco estrellas en las pruebas de choque de Euro NCAP, los fabricantes empiezan a recuperar los botones físicos que alguna vez la pantalla táctil prometió volver innecesarios.


