Probamos el Revology Boss 302: un Mustang de 1970 que acelera como uno de 2026
El restomod hace el cuarto de milla en 12.2 segundos, casi tres segundos menos que el original de la época
Revology, la firma de Florida que construye réplicas del Mustang desde cero con estándares modernos, llevó su interpretación del Boss 302 de 1970 a la pista para Car and Driver, y el resultado desmiente cualquier nostalgia sobre la lentitud de los clásicos. Bajo el cofre con toma de aire falsa vive el V8 Coyote de cuarta generación de Ford, un 5.0 litros de 460 caballos de fuerza y 420 libras-pie de torque, montado en una carrocería de acero que pesa 3,845 libras.
El dato que de verdad importa para cualquier aficionado: este Boss 302 hecho a mano alcanza los 100 km/h en 3.9 segundos y completa el cuarto de milla en 12.2 segundos a 118 mph. El Mustang original de 1970 necesitaba 6.5 segundos para la misma prueba de aceleración y casi 15 segundos para el cuarto de milla, cifras que hoy comparten terreno con un Subaru Outback turbo.
Revology ofrece la transmisión automática de 10 velocidades de Ford de serie, pero el comprador puede sumar 4,500 dólares para cambiarla por una manual Tremec T-56 de seis velocidades, como la del auto de prueba. La caja tiene relaciones altas: en segunda ya se navega cerca de 85 mph, y en tercera el velocímetro y el límite práctico de manejo coinciden alrededor de 120 mph.
En el frenado, el sistema Wilwood sin ABS detuvo el auto de 70 a 0 mph en 175 pies, una cifra que no desentonaría en un deportivo moderno. En curva, el Boss 302 se mantiene fiel a su vocación de pista con 0.92 g en la prueba de skidpad, apoyado en neumáticos Michelin Pilot Sport All Season 4 de 275/40ZR-17 que necesitan superar los 30 mph para entregar todo su agarre.
El interior mezcla lo viejo con lo nuevo: controles de clima con deslizadores de aspecto vintage, un tablero parcialmente digital enmarcado en madera de nogal y, detrás de un panel abatible, una pantalla táctil Pioneer con Android Auto y Apple CarPlay. El auto de prueba tuvo un problema de sellado en la ventana del conductor que silbaba por encima de 40 mph, recordatorio de que se trata de producción artesanal en pequeña escala.
Cada unidad se construye a mano en Florida, y el precio final ronda entre 300,000 y 400,000 dólares dependiendo de la configuración. Revology no ha anunciado cambios en el proceso de manufactura para corregir estos detalles de calidad, aunque la firma sostiene que atiende cada caso de manera individual conforme surge.


