Estados Unidos prepara la mayor reforma a normas de llantas en casi 20 años
La NHTSA evaluará llantas a prueba de ponchaduras y nuevos límites de peso para camionetas y SUVs
La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carreteras de Estados Unidos (NHTSA) anunció el lunes 26 de octubre que modernizará las normas de seguridad para llantas, en lo que representa el primer cambio significativo a esta regulación en casi dos décadas.
Para cualquier aficionado a los autos, esto importa porque las llantas son el único punto de contacto entre el vehículo y el pavimento: ahí se define frenado, tracción y estabilidad, sin importar cuánta potencia tenga el motor. Las pruebas vigentes de resistencia, fuerza y aguante de las llantas datan de hace décadas y no contemplan los materiales ni las tecnologías actuales.
El administrador de la NHTSA, Jonathan Morrison, señaló que la tecnología de llantas y el diseño de los vehículos han evolucionado y que el marco regulatorio necesita actualizarse. La dependencia revisará específicamente los exámenes de resistencia estructural, resistencia del rin y durabilidad bajo uso prolongado.
El proceso también contempla evaluar tecnologías emergentes, incluidas las llantas a prueba de ponchaduras y nuevos formatos para el marcado en el costado de las llantas. Además, se revisarán los límites de peso para camionetas y SUVs, un tema sensible dado el crecimiento en tamaño y peso de estos vehículos en los últimos años.
El secretario de Transporte, Sean Duffy, encabezará el proceso y designará a 18 representantes de fabricantes de llantas, armadoras, organizaciones de seguridad, instituciones de investigación y asociaciones de ingeniería. La NHTSA ya abrió un periodo de comentarios públicos sobre el alcance del proyecto, el balance en la membresía del comité y las nominaciones formales.
La industria llantera respaldó la iniciativa. Anne Forristall Luke, presidenta de la U.S. Tire Manufacturers Association, afirmó que las normas actuales, diseñadas para las llantas de los años sesenta, no dicen nada sobre la seguridad real de las llantas modernas y que, de hecho, impiden que los conductores estadounidenses accedan a tecnología ya disponible en otros mercados.
El tema cobró relevancia este verano, cuando los senadores Roger Wicker y Raphael Warnock presentaron la Tire Safety Modernization Act of 2026, iniciativa que habría impulsado al Departamento de Transporte a comenzar esta revisión. En paralelo, California ya aprobó sus propias normas de eficiencia para llantas de reemplazo, vigentes a partir de 2029, con las que busca reducir 2 millones de toneladas métricas de CO2 al año.


