Filipinas rematará un McLaren Senna y un Ferrari SF90 por quinta vez… y nadie los quiere
La aduana del país bajó hasta 15% el precio mínimo de 11 autos de lujo decomisados por contrabando
La Oficina de Aduanas de Filipinas (BOC) intentará por quinta ocasión vender en subasta una flotilla de 11 autos de lujo decomisados, entre ellos un McLaren Senna y un Ferrari SF90 Stradale, luego de que los cuatro intentos anteriores terminaran sin un solo comprador registrado.
El caso llama la atención porque no se trata de una subasta cualquiera: son superdeportivos de los más exclusivos del mercado, confiscados por el propio gobierno, y aun así nadie ha querido pagar por ellos. La situación expone lo complicado que resulta liquidar activos de lujo decomisados, incluso cuando el precio cae muy por debajo del de lista original.
Los vehículos fueron asegurados en febrero de 2025 tras una investigación a un distribuidor de autos en la ciudad de Pasay y a otro negocio en Parañaque, acusados de importar de forma ilegal autos con un valor combinado de 1,400 millones de pesos filipinos, unos 22 millones de dólares. La primera subasta, realizada el 27 de marzo, no registró ni un solo postor.
Para esta quinta ronda, la BOC recortó los precios mínimos de salida. El McLaren Senna, que originalmente partía en 102.04 millones de pesos filipinos (alrededor de 1.6 millones de dólares), ahora tiene un piso de 86.74 millones de pesos (cerca de 1.35 millones de dólares), un descuento aproximado de 250,000 dólares. El Ferrari SF90 Stradale recibió un recorte similar, de alrededor del 15%.
El resto del lote incluye un Rolls-Royce Phantom 2022, un Rolls-Royce Cullinan 2021, un Bentley Continental 2022, dos Range Rover (2023 y 2021), un Mercedes-AMG GT 2021, un BMW X6 2023, un Toyota Alphard 2019 y un Lexus ES 2019.
Los interesados podrán inspeccionar los autos del 27 al 29 de octubre, y la subasta se llevará a cabo el 30 de octubre. La BOC no ha informado qué pasará con las unidades si vuelven a quedarse sin comprador, aunque la posibilidad de un sexto intento ya no suena descabellada.


