Ferrari no gana el título de pilotos desde 2007: la sequía más larga de su historia podría llegar a 19 años
El 9 de septiembre de 1979 Jody Scheckter dio a Ferrari su último título antes de una racha aún mayor de 21 años sin gloria
Ferrari no conquista un campeonato de pilotos desde 2007. Si la temporada 2026 tampoco cae de su lado, la escudería italiana acumulará 19 años sin ver a uno de sus corredores coronarse campeón del mundo, una racha que empieza a rozar terreno histórico dentro de la marca.
El dato importa porque Ferrari es el equipo más longevo y más laureado de la Fórmula 1, y toda sequía prolongada alimenta la presión sobre su estructura deportiva, incluido el futuro del jefe de equipo Fred Vasseur tras el mal fin de semana en Monza. Pero la historia de la escudería ya vivió un capítulo similar, incluso más largo.
El 9 de septiembre de 1979, en el Gran Premio de Italia, Jody Scheckter llegó a Monza como líder del mundial tras dos triunfos consecutivos. Pese a una avería detectada en la vuelta de formación que obligó a cambiar una pinza de freno en tiempo récord, el sudafricano salió tercero y tomó la punta en la primera vuelta, superando a los Renault turbo de Jabouille y Arnoux.
Arnoux le arrebató el liderato en la vuelta 2, pero un fallo de motor lo sacó de carrera solo dos giros después, devolviendo el mando a Scheckter entre la ovación de la afición local. Jacques Laffite, el rival más cercano en la tabla, se quedó también sin motor Ford Cosworth a menos de diez vueltas del final, y Gilles Villeneuve, compañero de Scheckter, respetó la orden de equipo y no atacó para no arrebatarle el título a su compañero.
Aquella fue la décima y última victoria de Scheckter en Fórmula 1, su podio 33 y el sexto campeonato de constructores para Ferrari. El título de pilotos, sin embargo, no volvería a Maranello hasta el año 2000, quince años más tarde, con Michael Schumacher como protagonista de la resurrección.
Entre 1979 y 2000 Ferrari sí sumó títulos de constructores en 1982 y 1983, pero pasaron 21 años completos antes de que un piloto de la Scuderia volviera a ser campeón del mundo. Esa cifra es la que ahora amenaza con superar la sequía que arrancó en 2007, si 2026 termina sin trofeo para Charles Leclerc o Lewis Hamilton.
Por ahora Ferrari no tiene margen de maniobra: el calendario avanza y cada gran premio sin puntos decisivos acerca a la escudería a igualar o rebasar su propio récord negativo. El dato queda sobre la mesa como recordatorio de que, incluso para el equipo más ganador de la historia, las rachas largas ya son parte de su pasado.


