Horner revela el miedo detrás del motor Red Bull-Ford que ya gana en F1
El propulsor nacido "de la nada" ganó en Sepang y Singapur en su primera temporada
Christian Horner, expresidente de Red Bull Racing, reconoció que desarrollar desde cero el motor de combustión interna que la escudería construye en Milton Keynes fue "aterrador", luego de que la unidad de poder sumara sus primeras victorias en la temporada 2026 de la Fórmula 1.
El dato cobra relevancia porque Horner ya no estaba al mando del equipo cuando el proyecto rindió frutos: fue destituido tras el Gran Premio de Gran Bretaña de 2025 y sustituido por Laurent Mekies, entonces líder de Racing Bulls. Sin embargo, fue Horner quien lideró la alianza con Ford después de que Honda anunciara su salida del campeonato.

El motor Red Bull-Ford debutó en pista esta temporada y la FIA lo ha señalado como referencia entre los propulsores de combustión interna del parrilla actual. Max Verstappen le dio su primera victoria en Sepang y repitió el triunfo semanas después en Singapur, en la decimosexta carrera del motor desde su estreno.
En entrevista con Motorsport.com, Horner describió el proceso como un arranque completo desde cero, con la construcción de una planta de manufactura, la fabricación de pistones y el maquinado de cilindros a partir de bloques sólidos. "No teníamos experiencia construyendo motores", admitió, calificando el reto como uno de los más grandes de su etapa en Red Bull.
El exjefe de equipo destacó el logro de vencer a fabricantes con mayor trayectoria dentro de lo que llamó el reglamento de motores más complejo en la historia del deporte. La revelación llega antes del lanzamiento de su libro de memorias, titulado Drive, en el que también asegura que Niki Lauda intentó contratarlo como jefe de equipo de Mercedes antes de que Toto Wolff tomara el puesto.
Red Bull llega al Gran Premio de Austin siete puntos por debajo de McLaren en la pelea por el tercer lugar del campeonato de constructores, con el motor propio como una de sus principales cartas para cerrar la brecha en las últimas fechas del calendario.


