Hyundai viste de deportivo al Tucson con el N Line, pero sin tocar el motor
La versión más atractiva de la SUV llega con doble escape, rines de 20 pulgadas y hasta 288 caballos en su variante híbrida enchufable
Hyundai presenta en el Salón de París 2026 el Tucson N Line, la versión deportiva en apariencia de su SUV más vendida en Europa. El paquete suma rines de 20 pulgadas, acentos en rojo, asientos de gamuza y un par de salidas de escape expuestas, un detalle poco común entre fabricantes que prefieren ocultarlas bajo el parachoques trasero.
El gancho para el aficionado está en el contraste: aunque luce más agresivo, el N Line conserva exactamente la misma mecánica del Tucson convencional. No hay suspensión afinada ni potencia extra bajo el cofre, solo un vestido deportivo sobre la base de siempre.
La gama de motores arranca con el 1.6 T-GDI de gasolina con 148 caballos, disponible con tracción delantera y transmisión manual de seis velocidades o de doble embrague de siete. Un escalón arriba está el híbrido, que combina ese mismo motor turbo con un motor eléctrico y una batería de 1.49 kWh para sumar 242 caballos, con opción de tracción delantera o integral y una automática de seis velocidades que lleva al Tucson de 0 a 100 km/h en 8.3 segundos.
Más adelante llegará la variante híbrida enchufable, con una batería de 17.1 kWh y una potencia combinada de 288 caballos. Hyundai promete hasta 67 kilómetros de autonomía eléctrica en las versiones equipadas con los rines de 20 pulgadas, además de un cargador integrado de 7.2 kW. En su configuración con tracción integral, este PHEV se convierte en el más rápido de la gama, con un tiempo de 0 a 100 km/h de 7.9 segundos. Ciertas versiones del Tucson ofrecen una capacidad de remolque de 1,910 kilogramos. Para Europa no habrá versión diésel, víctima de regulaciones de emisiones cada vez más estrictas.
Por dentro, el N Line estrena el sistema de infoentretenimiento Pleos Connect, basado en Android Automotive OS, con pantallas centrales de 12.9 o 17 pulgadas y el asistente de voz con inteligencia artificial Gleo, capaz de acceder a datos de internet en tiempo real. Hyundai mantiene controles físicos para las funciones más usadas y ofrece actualizaciones inalámbricas de software.
La etiqueta N Line sigue sin equivaler a la insignia N de desempeño real, y Hyundai no ha confirmado si existirá una versión Tucson N a futuro. Lo que sí adelantó la marca es una nueva familia de modelos de alto rendimiento accesible, posicionados entre el N Line y el N, que llegarán hacia 2030 con piezas heredadas de los modelos N completos. Junto al Tucson N Line, Hyundai también presenta en París la segunda generación del Bayon, que por primera vez tendrá su propia versión N Line.


