La policía de Louisville aplastará un Dodge Charger robado con un monster truck
El Hellcat confiscado llevaba piezas robadas rastreadas desde Detroit e Indianápolis
El Departamento de Policía Metropolitana de Louisville (LMPD) destruirá un Dodge Charger 2009 equipado con motor Hellcat frente a miles de espectadores, como parte de un espectáculo de Hot Wheels Monster Trucks Live. El auto será aplastado por Rhinomite, un monster truck de 5,443 kilogramos con diseño inspirado en un rinoceronte, el próximo sábado 17 de octubre en el KFC Yum! Center de Louisville, Kentucky.
El caso no es un simple decomiso: las autoridades confirmaron que el Charger llevaba un motor V8 sobrealimentado de 6.2 litros robado, junto con la caja de cambios, módulos eléctricos, componentes de escape, piezas de suspensión e incluso los asientos. Investigadores lograron rastrear el origen de esas piezas hasta Detroit e Indianápolis antes de que llegaran a Louisville.

El LMPD confiscó el vehículo en 2024 durante una toma ilegal de calle, una práctica que las autoridades estadounidenses han intentado frenar con mayor presencia policial y cambios en la infraestructura vial, sin demasiado éxito. Con la investigación ya cerrada, el auto no tenía utilidad judicial, pero en lugar de enviarlo discretamente a un depósito de chatarra, la policía decidió convertir su destrucción en un evento público.
"El street racing ilegal en Louisville tiene consecuencias", declaró el jefe de la corporación, Paul L. Humphrey. "Si pones en peligro a la gente mientras manejas, no te sorprendas si pierdes tu auto. Prometimos confiscar estos vehículos y lo estamos cumpliendo."
La estrategia busca generar un efecto disuasorio más allá de lo legal, apostando por el impacto visual de ver un Hellcat reducido a chatarra bajo las llantas de un monster truck de 12,000 libras. Queda por verse si el espectáculo realmente frena las tomas ilegales de calle en la ciudad, pero el mensaje de la policía quedará grabado para quienes asistan al evento.


