Lamborghini: la velocidad ya no basta para definir a un superdeportivo
El director del Temerario dice que la emoción pesará más que la aceleración en los autos del futuro
Lamborghini considera que la velocidad pura dejó de ser el atributo que distingue a un superdeportivo, ahora que incluso sedanes y SUV eléctricos de uso familiar alcanzan tiempos de 0 a 100 km/h propios de un auto deportivo. Paolo Racchetti, director de línea del Temerario, lo explicó en entrevista con CarExpert durante un evento en Milán.
Para los aficionados, la declaración importa porque viene de una marca que ayudó a inventar el segmento hace 60 años, cuando el Miura rompió esquemas en 1966. Si Lamborghini decide que el 0-100 ya no vende por sí solo, el resto de la industria de altas prestaciones probablemente seguirá ese camino.
'La velocidad sigue siendo parte importante del desempeño, pero es claro que es necesaria, no suficiente, para que un auto sea llamado superdeportivo', dijo Racchetti. Según el directivo, las capacidades dinámicas del auto ganarán peso frente a la cifra de aceleración, y lo que un superdeportivo debe ofrecer, además de velocidad, es emoción.
Esa filosofía explica por qué Lamborghini pospuso indefinidamente su primer eléctrico puro, confirmado previamente por el CEO Stephan Winkelmann, aunque el desarrollo continúa. El cuarto modelo de la marca, un GT 2+2 inspirado en el concepto Lanzador, llegará con powertrain híbrido enchufable en lugar de ser completamente eléctrico.
Esto no significa que Lamborghini le dé la espalda a la electrificación: el Revuelto, el Temerario y el Urus SE ya la incorporan de distintas formas. El Temerario, por ejemplo, sustituyó al V10 atmosférico por un V8 biturbo que gira hasta 10,000 rpm, una cifra que busca compensar emocionalmente la pérdida del motor anterior.
Racchetti también descartó que el regreso de la transmisión manual sea prioridad para la marca. Reconoció que siempre habrá clientes que la pidan por tradición, pero insistió en que Lamborghini se define por evolucionar su arquitectura hacia el futuro antes que por mirar atrás.
Falta ver cómo traduce Lamborghini este discurso en productos concretos más allá del Temerario y el futuro GT híbrido, y cuándo retomará el proyecto de su primer eléctrico puro, hoy sin fecha definida.


