Slate Auto abre su primera tienda física para mostrar su pickup eléctrica de 26,400 dólares
El local en Chicago permite probar el vehículo antes de su llegada a la venta a fines de 2026
Slate Auto abrió el pasado jueves su primer Slate Experience Center, ubicado en 1053 W. Grant Ave, en Chicago. Es la primera vez que la startup ofrece un espacio físico donde los interesados pueden ver de cerca su pickup eléctrica, hasta ahora solo disponible a través de un configurador en línea.
La apertura marca un cambio de estrategia para una marca que prometía vender directo al consumidor sin intermediarios físicos. A diferencia de Rivian, Tesla o Lucid, Slate decidió no construir una red propia de centros de servicio; en su lugar, se apoya en RepairPal para conectar a sus clientes con talleres independientes certificados. Pero evidentemente considera necesario tener al menos una presencia tangible donde la gente pueda tocar el producto.
En el Experience Center los visitantes podrán revisar el tamaño del vehículo, el espacio interior y la calidad de construcción, además de conocer en persona los accesorios y las opciones de personalización disponibles. La compañía confirmó que también se podrán realizar pruebas de manejo desde esta ubicación.
Un vocero de Slate se negó a dar detalles sobre futuros planes de expansión o la velocidad con la que la empresa piensa abrir nuevas tiendas, lo que deja en el aire si Chicago será un caso aislado o el primero de una red más amplia.
La pickup de Slate llegará a la venta antes de que termine 2026 con un precio de 26,400 dólares, incluyendo cargos de destino, lo que la convertiría en el vehículo eléctrico más barato disponible en Estados Unidos. La versión base ofrece una carrocería de dos puertas, 205 millas de autonomía gracias a una batería LFP y un interior básico sin lujos adicionales.
Quienes busquen más versatilidad pueden pagar extra por accesorios o transformar el vehículo en alguna de las dos variantes de SUV de cinco asientos que ofrece la marca. También existe el paquete Open Air, que agrega asientos en la caja con un arco antivuelco sobre los pasajeros traseros.
Falta ver si el público estadounidense responderá a esta propuesta radicalmente sencilla en un mercado dominado por vehículos cada vez más equipados. La apertura de esta primera tienda física podría ser clave para que los compradores potenciales se animen a dar el paso antes del lanzamiento oficial.


