Land Rover Classic revive el Defender Puma-diesel con un V8 atmosférico de 405 hp
La conversión solo aplica a modelos 90 y 110 fabricados entre 2012 y 2016, e incluye frenos Alcon y suspensión Bilstein-Eibach
La división Land Rover Classic lanzó el Works V8 Conversion, un programa que instala un motor V8 de 5.0 litros atmosférico en los últimos Defender diésel de generación Puma antes de que la producción analógica terminara. El paquete entrega 405 caballos de fuerza y 380 libras-pie de torque, acoplado a una transmisión automática ZF de ocho velocidades.
No todos los Defender Puma califican para el cambio de motor. Aunque los paquetes de suspensión y chasis cubren toda la producción 2007-2016, la conversión V8 se limita a los modelos L316 90 y 110 fabricados entre 2012 y 2016, la etapa final antes de que la línea diésel desapareciera. Quienes tengan unidades anteriores solo pueden acceder a las mejoras de frenos y suspensión, sin la opción del motor nuevo.
El chasis recibe amortiguadores Bilstein junto con resortes helicoidales Eibach para renovar el comportamiento dinámico. Los frenos Alcon incorporan calibradores de cuatro pistones, con discos delanteros de 335 milímetros y traseros de 300 milímetros, un salto considerable frente al sistema original del Puma-diésel. Los compradores pueden elegir entre rines de acero de 16 pulgadas como equipo estándar o rines de aleación de 18 pulgadas, además de insignias Works V8 y un túnel de cambios rediseñado en el interior.
Dominic Elms, director de JLR Classic, describió el programa como una plataforma flexible más que una especificación única, pensada para servir como acompañante familiar, vehículo de trabajo diario o pieza de colección. La propuesta contrasta con la gama actual de Land Rover, donde el V8 de fábrica que monta el Defender moderno utiliza inducción forzada en lugar del esquema atmosférico usado en esta conversión.
La instalación puede hacerse de dos formas. Los dueños pueden comprar los componentes a través del sitio de Land Rover Classic Parts para un montaje propio, o acudir con un distribuidor autorizado que se encargue del trabajo. Para la conversión completa del motor, Land Rover exige que el proceso se realice en sus instalaciones Classic Works, ubicadas en el Reino Unido y Alemania, donde técnicos especializados supervisan el cambio.
La disponibilidad no es universal. Land Rover advierte que la elegibilidad final, la especificación, el precio y los tiempos de entrega dependen de la condición del vehículo, su configuración existente y el mercado donde se encuentre, con confirmación únicamente tras la evaluación de un especialista Classic o un distribuidor local. La marca aplica aquí el mismo enfoque artesanal que ha usado históricamente en sus restauraciones, en lugar de ofrecer un catálogo de pedido directo.


