Las llantas todoterreno del Rivian R2 frenan y giran mejor que las de calle
El paquete de rodado de 20 pulgadas cuesta solo 1,000 dólares y también acelera más rápido que la opción de 21 pulgadas
Car and Driver sometió a pruebas un segundo Rivian R2 Performance de 656 caballos, esta vez equipado con llantas todoterreno BFGoodrich All-Terrain T/A+ de 20 pulgadas, una opción de apenas 1,000 dólares. El resultado contradice la lógica habitual: estas llantas de banda agresiva superaron en tracción, frenado y hasta en aceleración a las llantas de calle Pirelli Scorpion MS Elect de 21 pulgadas que trae el R2 de serie.
El dato importa porque en la industria automotriz las llantas todoterreno casi siempre sacrifican desempeño en pavimento a cambio de capacidad fuera de camino. Que un SUV eléctrico de más de 2,200 kilogramos mejore sus números de manejo con neumáticos pensados para terracería obliga a replantear esa regla, sobre todo en un segmento donde cada vez más compradores buscan versatilidad sin perder rendimiento.
En el circuito de pruebas, el R2 con las llantas de 20 pulgadas alcanzó 0.84 g en la prueba de resistencia lateral, contra 0.81 g de la versión con llantas de calle. En frenado, la diferencia fue mayor: detuvo el auto en 166 pies desde 70 mph y en 320 pies desde 100 mph, 12 y 43 pies menos, respectivamente, que el otro set de llantas. El SUV también fue más rápido: 3.4 segundos a 60 mph y 11.3 segundos en el cuarto de milla a 128 mph, contra 3.5 segundos y 11.4 segundos a la misma velocidad con las llantas de 21 pulgadas.
La explicación está en el detalle técnico de la llanta. Aunque lleva el mismo nombre comercial que el resto de la gama BFGoodrich All-Terrain T/A+, la versión para el R2 tiene una clasificación de velocidad V (149 mph), muy por encima de las calificaciones T o H del resto de la línea. Además, su profundidad de banda es de 10.5/32 pulgadas, menor a las 12.5/32 de otras versiones, y su certificación de nieve es M+S en lugar del sello de tres picos (3PMSF) que ostentan las demás. Estas diferencias de construcción explican las mejoras en el asfalto sin sacrificar el ruido interior, que se mantuvo en 67 decibeles a 70 mph en ambos casos.
El costo de ese desempeño aparece en la autonomía. Con las llantas de 21 pulgadas, el R2 rinde 330 millas según la EPA y 260 millas en la prueba de carretera a 75 mph de Car and Driver. Con las todoterreno de 20 pulgadas, la cifra EPA baja a 307 millas y la prueba real arroja solo 220 millas. El R2 Performance con tracción total y edición de lanzamiento parte de 59,485 dólares; el ejemplar probado, con pintura Glacier White y el paquete de llantas todoterreno, llegó a 61,485 dólares.


