Los cinco 993 más raros que Porsche Exclusive Manufaktur construyó en Stuttgart
Desde un Speedster hecho para Jerry Seinfeld hasta un GT2 de 430 caballos sin tracción total
El Porsche 993, última generación del 911 enfriado por aire, guarda entre sus variantes una categoría casi secreta: modelos de homologación y encargos especiales que Porsche Exclusive Manufaktur construyó en cantidades mínimas antes de que la marca migrara al enfriamiento líquido en 1998. Son autos que rara vez se ven en circulación y que hoy representan el punto más alto de esa filosofía mecánica.
El 993 Turbo S, presentado en 1997 como despedida de la era air-cooled, elevó la potencia a 450 caballos gracias a turbocompresores KKK modificados, un enfriador de aceite adicional y ajustes en la gestión electrónica Motronic. Acelera de 0 a 60 mph en 3.6 segundos y se distingue por su alerón Aerokit II, las tomas de aire traseras inspiradas en el 959 y las pinzas de freno amarillas. Por dentro, Porsche Exclusive vistió de piel y fibra de carbono hasta las rejillas de ventilación.

El Carrera RS Clubsport, conocido en algunos mercados como RSR, llevó al extremo la filosofía atmosférica del 993. Porsche eliminó alfombras, radio, aislamiento acústico y techo interior para instalar un jaulón de seguridad soldado, asientos Nomex y arneses de seis puntos. El motor plano de seis cilindros y 3.8 litros, con el sistema VarioRam de admisión variable, entregaba 300 caballos en un auto de apenas 2,800 libras, con una respuesta al acelerador prácticamente inmediata.
El 993 GT2 nació para homologar al 911 en la categoría GT2 de la FIA. Porsche tomó el motor biturbo del Turbo de tracción total, lo llevó a 430 caballos y eliminó la tracción delantera. El resultado, apodado 'Widowmaker', prescindía de ayudas al conductor y presumía guardabarros recortados con extensiones de fibra atornilladas para alojar rines Speedline enormes. Aunque se hablaba de solo 57 unidades para homologación, la demanda llevó a Porsche a fabricar 194 ejemplares legales para calle.


Entre 1995 y los años siguientes, Porsche Exclusive respondió a la petición de clientes que querían un Turbo Cabriolet, variante que había desaparecido de catálogo desde el 930 de finales de los años ochenta. Como el motor biturbo del Turbo coupé no cabía junto al mecanismo de la capota plegable, la solución fue instalar el motor monoturbo de 3.6 litros del 964 Turbo. Se construyeron apenas 14 unidades, identificables por su alerón pronunciado y la entrega característica de ese motor de un solo turbo.
El capítulo más exclusivo de todos es el del Speedster 993, del que Porsche reconoció oficialmente solo dos ejemplares durante décadas. El primero, de 1995, fue un regalo de cumpleaños número 60 para Ferdinand Alexander 'Butzi' Porsche, con caja Tiptronic y carrocería angosta. El segundo lo encargó el comediante y coleccionista Jerry Seinfeld, quien envió su Carrera S Cabriolet de 1998 a fábrica; Porsche Exclusive tardó hasta 2001 en convertirlo en Speedster con carrocería ancha y transmisión manual.

En 2024, Porsche reveló un tercer Speedster a través de su programa Sonderwunsch (Special Wish) Factory One-Off, encargado por el arquitecto italiano Luca Trazzi. Construido en tres años a partir de un Carrera Cabriolet de 1994, el auto luce un color exclusivo llamado 'Otto Yellow', en honor al perro del cliente, y monta motor, chasis y frenos tomados de un Carrera RS. Con esta pieza, la lista de Speedsters 993 conocidos creció a tres, y el misterio sobre cuántos encargos similares existen en manos privadas sigue abierto.


