Mercedes convierte a Antonelli y Russell en pilotos de prueba para salvar su actualización
El equipo corre dos especificaciones distintas del W17 en Singapur tras el bajón ante Red Bull en Sepang
Toto Wolff confirmó que Kimi Antonelli y George Russell correrán con especificaciones diferentes del W17 durante el fin de semana del Gran Premio de Singapur, convertidos en lo que el jefe de Mercedes llamó directamente "dos pilotos de prueba". La decisión busca resolver una duda que surgió en Sepang: si la gran actualización que el equipo introdujo ahí realmente no funcionó o si las condiciones atípicas del asfalto y las temperaturas distorsionaron los datos.
El experimento importa porque Mercedes ha dominado el 2026 con 11 victorias en 16 carreras, pero esa autoridad se tambaleó en Sepang cuando Max Verstappen ganó desde la pole con Red Bull. Antonelli terminó segundo, pero Russell, que iba tercero, se quedó fuera por una falla del motor, todo en el mismo fin de semana en que el equipo instaló su primera actualización grande desde Montreal en mayo.

En Marina Bay, Antonelli seguirá usando el paquete actualizado mientras Russell regresa a la especificación anterior. Wolff explicó que ya detectaron un patrón en la primera práctica libre: el auto nuevo resulta más complicado de manejar, aunque no necesariamente más lento. Los tiempos de FP1 muestran a Russell como el más rápido con 1:32.274 en neumáticos blandos, 1.251 segundos por delante de Antonelli, séptimo con compuestos medios tras usar duros antes.
Antonelli terminó segundo entre los pilotos que cerraron la sesión en duros, 0.519 segundos más lento que Verstappen, sexto en la tabla general. Russell, por su parte, fue el más rápido por dos décimas sobre el resto de la parrilla. Wolff advirtió que Singapur, como Sepang, es una pista atípica, por lo que los datos recabados ahí tampoco serán concluyentes al cien por ciento.
El trasfondo de esta decisión va más allá de esta carrera: Mercedes ya piensa en el reglamento de 2027 y debate si debe seguir apostando por actualizaciones grandes y poco frecuentes o cambiar a mejoras pequeñas y constantes bajo el límite de presupuesto de 215 millones de dólares. Wolff reconoció que una actualización grande que falla es mucho más difícil de diagnosticar y revertir que ajustes menores escalonados.
El equipo alemán está en camino de conseguir su primer doble campeonato desde 2020, lo que añade presión para no repetir el tropiezo de Sepang. Wolff subrayó que, hasta ahora, cada actualización de la temporada había funcionado como se esperaba, con Montreal como el ejemplo más claro de un acierto. Falta ver si los datos de Singapur permiten a Mercedes identificar qué salió mal y si el equipo ajustará su estrategia de desarrollo de cara a la temporada 2027.


