Red Bull se autocalifica con 4 o 5 de 10 en su primer motor propio de F1
Pierre Wache revela que la unidad ya es la más potente del grid según la FIA, pese a estar a la mitad de su desarrollo
Pierre Wache, director técnico de Red Bull Racing, calificó con un 4 o 5 de 10 el primer motor desarrollado internamente por el equipo, el Red Bull Ford DM01, un V6 turbo de 1.6 litros construido en las instalaciones de Red Bull Powertrains en Milton Keynes. La escudería considera que apenas ha explotado entre el 40 y el 50 por ciento del potencial del proyecto.
La cifra importa porque, según una evaluación de la FIA conocida como ADUO y reportada por RacingNews365, el motor de combustión interna de Red Bull ya genera el mayor rendimiento de toda la parrilla. Si el equipo admite que el desarrollo está a medias y aun así lidera en potencia, el resto de los fabricantes tiene motivos para preocuparse de cara a los próximos años.

Red Bull dependió durante dos décadas, de 2005 a 2025, de proveedores externos como Cosworth, Ferrari, Renault y Honda. Esta temporada marca su primer programa de motores totalmente propio, desarrollado en sociedad con Ford. Ben Hodgkinson encabeza el área de motores, mientras Wache supervisa el chasis del RB22, una estructura que el propio directivo reconoce como un desafío de integración más que de ingeniería pura.
Wache explicó que combinar los departamentos de motor y chasis bajo un mismo techo no resultó tan sencillo como parecía en el papel. Los tiempos de desarrollo son radicalmente distintos: un chasis se ajusta en semanas, mientras que un motor requiere ciclos mucho más largos, lo que obligó a Red Bull a replantear su forma de trabajar tras años de recibir unidades terminadas como cliente.
'La colaboración y la integración dentro del equipo están tomando tiempo porque la manera en que trabajamos es un poco diferente', dijo Wache, quien subrayó que el personal de motores y el de chasis son, por naturaleza, bastante distintos entre sí. Para el directivo, esa curva de aprendizaje es el precio de tener, por primera vez, control total sobre el paquete completo del monoplaza.
La autoevaluación modesta contrasta con los resultados ya mostrados en pista, donde Red Bull se perfila como referencia en potencia pura. Falta ver cuánto margen de mejora logra traducir el equipo en las próximas temporadas y si Ford, su nuevo socio, acelera el proceso de maduración que Wache describe como apenas iniciado.


