Rivian ficha al ex jefe de eléctricos de Ford para su startup de robots
Doug Field, quien lideró el Model 3 en Tesla, dirigirá producto e ingeniería en Mind Robotics, que ya recaudó más de 1,000 millones de dólares
Doug Field, el ingeniero que dirigió el programa del Model 3 en Tesla y después toda la operación eléctrica de Ford, es ahora presidente de Mind Robotics, la startup de robótica industrial que RJ Scaringe separó de Rivian el año pasado. Field encabezará producto, ingeniería y operaciones junto al propio Scaringe.
El fichaje importa porque Field llega con un currículo que pocos ingenieros de la industria pueden igualar: fue vicepresidente senior de Ingeniería en Tesla durante el lanzamiento del Model 3, encabezó el proyecto de auto autónomo dentro del grupo de proyectos especiales de Apple y pasó casi cinco años en Ford como director de eléctricos, diseño y transformación digital, puesto que dejó en abril cuando la automotriz replegó su división de EV hacia manufactura.

Mind Robotics surgió formalmente en el reporte de resultados del tercer trimestre de Rivian, con una ronda semilla de 115 millones de dólares liderada por Eclipse. Desde entonces el capital se ha acumulado a ritmo acelerado: la compañía ya suma más de 1,000 millones de dólares en financiamiento en menos de un año, pese a no haber mostrado todavía un producto en público. La empresa afirma que desarrolla modelos de inteligencia artificial y hardware robótico diseñado a la medida para tareas de manufactura que requieren destreza, aunque no ha confirmado si ese hardware tendrá forma humanoide.
La ventaja real de Mind está en su acceso directo a una planta automotriz real: Rivian es accionista mayoritario y cliente de lanzamiento, lo que le da a la startup un entorno de producción de alto volumen para entrenar y probar sus robots. La planta de Normal, Illinois, está en plena rampa de producción de la R2 y Rivian entregó 19,248 vehículos solo en el tercer trimestre.
El fichaje coloca a Mind en ruta de colisión directa con Optimus, el programa de robots humanoides con el que Tesla justifica buena parte de su valuación. Elon Musk había prometido cerca de 10,000 unidades construidas durante 2025, con un millar realizando trabajo útil en las fábricas de la marca hacia fin de año; en enero admitió que ninguna lo hacía. Tesla incluso detuvo la producción del Model S y el Model X en Fremont para convertir esas líneas al ensamblaje de Optimus, y ha retrasado en varias ocasiones la revelación de la versión 3 del robot.
Mind, en cambio, avanza sin demostraciones públicas ni metas de unidades, apoyada en una línea de ensamblaje real y un cliente que ya es su accionista. Falta conocer cuándo mostrará su primer robot en operación, qué tan avanzado está su hardware frente al de Tesla y si la apuesta de Scaringe por repartir su atención entre Rivian, Also y ahora Mind terminará por fortalecer o diluir el enfoque de la automotriz en su momento más crítico de producción.


