Los eléctricos ahorraron 20,000 millones de dólares en petróleo durante la crisis de Ormuz
Estados Unidos cae detrás de 49 países en la proporción de autos eléctricos que vende
Entre marzo y agosto de 2026, la flota eléctrica mundial evitó el consumo de 200 millones de barriles de petróleo crudo, un volumen valuado en 20,000 millones de dólares, según el análisis de la consultora energética Ember realizado durante la crisis de suministro en el Estrecho de Ormuz.
El dato importa porque mide, en dinero real, el colchón que ofrece la electrificación frente a los choques de precios del petróleo. China concentró el grueso del ahorro, con 14,000 millones de dólares en crudo no consumido, mientras los países de la Unión Europea evitaron otros 3,100 millones de dólares, encabezados por Alemania y Francia.

El reverso de la historia ocurre en Estados Unidos. Tras la eliminación del crédito fiscal federal para eléctricos en septiembre de 2025, los autos de batería (BEV) representaron apenas 6% de las ventas de vehículos ligeros en los primeros ocho meses de 2026. De los 56 países que Ember rastrea, 49 ya tienen una proporción de ventas eléctricas mayor que la estadounidense, y 15 de ellos, entre ellos India, Brasil, Italia, Malasia y Nueva Zelanda, la rebasaron por primera vez este año.
India superó a Estados Unidos en esa proporción cada mes desde abril, impulsada por Tata y Mahindra, que sumaron más del 60% de las ventas eléctricas del país en el primer semestre. Brasil también avanzó gracias a nueva capacidad de manufactura local, mientras la vietnamita VinFast expande su producción fuera de sus fronteras.

A nivel global, las ventas de BEV crecieron 11% interanual en los primeros ocho meses de 2026 y alcanzaron 18% de las ventas totales de autos nuevos, frente a 16% un año antes. Las híbridas enchufables cayeron 12% y los autos de combustión retrocedieron 6%. Si se excluye a China y Estados Unidos del cálculo, el resto del mundo registró un salto de 45% en ventas eléctricas.
Políticas de precio también mueven la aguja: el esquema de arrendamiento social en Francia llevó la participación de BEV por encima de 30% por primera vez, Alemania aceleró sus ventas tras nuevos subsidios a inicios de 2026, y Japón duplicó las suyas con un programa de apoyo al costo inicial de compra.
Ember advierte que la disrupción petrolera sigue empujando la demanda eléctrica en India, Chile, Australia y Nueva Zelanda. La pregunta abierta es si Estados Unidos, sin incentivos federales, logrará revertir su rezago o si el resto del mundo seguirá distanciándose en la carrera por depender menos del petróleo importado.


