Sale a subasta un Le Gene Californian Roadster de 1955, uno de solo seis construidos
El deportivo de fibra de vidrio nació en un garaje de San Bernardino y permaneció sin identificar durante décadas
Un Le Gene Californian Roadster de 1955, uno de apenas seis ejemplares completos que existieron de este modelo, salió a subasta sin precio de reserva desde Fenton, Missouri. El auto está registrado y listo para circular en ese estado bajo un título que lo identifica como un 1955 CAFC.
La pieza interesa porque documenta una etapa poco conocida de la industria automotriz estadounidense: antes de que Chevrolet popularizara la fibra de vidrio con el Corvette en 1953, varios talleres pequeños ya fabricaban carrocerías y autos completos con ese material, más ligero, resistente a la corrosión y fácil de moldear que el acero.

El Le Gene nació del trabajo conjunto de Lee Dodson y su hijo Gene, quienes diseñaron y construyeron la carrocería en su taller de San Bernardino, California, a mediados de los años cincuenta. La empresa vendía tanto autos completos como solo la carrocería, pensada para montarse sobre distintos chasises de la época. Se cree que se fabricaron seis autos completos y seis carrocerías adicionales; hoy sobreviven cuatro autos y una carrocería.
Este ejemplar en particular resurgió en 2008, cuando Geoff Hacker y Rick D'Louhy, de Forgotten Fiberglass, lo adquirieron como un proyecto rodante sin identificar. Tras mudarlo a Florida, lo restauraron entre 2009 y 2010 y lo exhibieron en el Concours d'Elegance de Amelia Island bajo el nombre provisional de 'Mysterion', antes de que se confirmara su verdadera historia.


El auto corre sobre un chasís Ford modificado de los años cuarenta, con una distancia entre ejes de 99 pulgadas, eje delantero caído, ballestas transversales y amortiguadores de brazo. La carrocería de fibra de vidrio, repintada en color marrón durante la restauración, luce una parrilla de acero inoxidable hecha a medida, toma de aire en el cofre, aletas traseras, parachoques cromados y un parabrisas de un Ford Victoria 1955.
La mecánica combina un motor Mercury flathead V8 de 239 pulgadas cúbicas (3.9 litros), tomado de un Mercury 1948, con cabezas de aluminio Offenhauser, múltiple de admisión Offenhauser y dos carburadores Holley 94. La potencia llega a las ruedas traseras a través de una transmisión manual de tres velocidades, mientras cuatro frenos de tambor hidráulicos se encargan de detener al auto, que rueda sobre rines de alambre de 16 pulgadas. El odómetro marca unas 9 mil millas, aunque se desconoce si corresponde al kilometraje real, ya que el velocímetro, el tacómetro y el propio odómetro no funcionan actualmente.


