Trump libera el diésel rojo sin impuestos para frenar la subida de combustibles en EU
El diésel superó los 6 dólares por galón tras el conflicto con Irán, un récord histórico en el país
Donald Trump firmó un decreto que elimina las restricciones sobre el llamado diésel rojo y permite a cualquier conductor comprarlo sin pagar el impuesto federal de 24 centavos por galón hasta finales de 2026. La medida busca aliviar el golpe que el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán le dio al bolsillo de millones de automovilistas que dependen del coche privado para moverse, ya que el transporte público en el país se limita prácticamente a las grandes ciudades.
El respiro llega después de un alza histórica. Desde que estalló la guerra a principios de 2026, el precio promedio de la gasolina regular subió cerca de 50% en Estados Unidos, pasando de alrededor de 3 dólares por galón antes del conflicto a 4.50 dólares durante la primavera. El diésel tuvo un incremento todavía mayor: más de 34%, hasta superar los 6 dólares por galón, un récord histórico que estados con impuestos más altos, como California, resienten con mayor fuerza.

El diésel rojo es químicamente idéntico al diésel convencional. La diferencia está en que no paga impuestos y se tiñe de rojo para identificarlo como combustible destinado solo a uso fuera de carretera, como el que consumen tractores agrícolas y maquinaria industrial. Al abrir su acceso a cualquier conductor, Trump busca que ese ahorro fiscal llegue también a quien reposta su camioneta o su auto particular.
Al anunciar la orden, Trump aseguró que el decreto permitirá "a cualquier persona comprar diésel rojo, libre de impuestos, para cualquier fin". Sobre el propio combustible, admitió: "No sé qué diablos es, pero sea lo que sea, se supone que es muy bueno".


La medida funciona como un parche temporal, no como una solución de fondo. Mientras continúen los bombardeos entre Rusia y Ucrania, y entre Estados Unidos, Israel e Irán, las refinerías y la infraestructura energética seguirán bajo amenaza, lo que mantiene la presión sobre el precio del diésel y la gasolina en Estados Unidos.
Queda por ver si la exención fiscal realmente se traduce en precios más bajos en las bombas de combustible o si el mercado seguirá dictando los costos según la evolución del conflicto en Medio Oriente. El impuesto federal aplazado regresaría a finales de este año, salvo que la Casa Blanca decida extender la medida.


