Seattle instalará 200 cargadores eléctricos en las banquetas antes de 2030
El plan cuesta 23 millones de dólares y prioriza zonas con edificios de departamentos sin estacionamiento propio
Seattle instalará hasta 200 cargadores Nivel 2 en las banquetas de la ciudad antes de 2030, con el objetivo de facilitar la carga a dueños de autos eléctricos que viven en edificios de departamentos sin acceso a estacionamiento privado.
El problema no es menor: más de la mitad de las viviendas en Seattle son departamentos o condominios, muchos sin cochera propia. Eso obliga a sus residentes a depender de cargadores rápidos de corriente directa, más caros y ubicados cerca de centros comerciales o corredores viales, en lugar de poder cargar cerca de casa durante la noche.
Los residentes podrán solicitar nuevas ubicaciones a través del portal de Seattle City Light hasta el otoño de 2027. La ciudad y el Departamento de Transporte de Seattle revisarán esas solicitudes y elegirán los sitios en lotes de 40 a 50 a la vez, priorizando zonas cercanas a edificios multifamiliares sin cargadores cercanos, con buen acceso a pie a negocios y parques, y comunidades históricamente afectadas por contaminación y falta de inversión.
El diseño de los sitios y los permisos arrancarán en la primavera de 2027, y la instalación comenzará en otoño de ese mismo año. Cada ubicación tomará alrededor de dos semanas de construcción activa, con la meta de que todos los cargadores estén operando para 2030.
El proyecto llega después de un programa piloto que desplegó 58 cargadores en 31 ubicaciones entre 2023 y 2024. Según la portavoz del Departamento de Transporte, Mariam Ali, esos cargadores registraron 45,000 usos solo en el último año, una cifra que respalda la expansión.
El financiamiento proviene del impuesto de transporte de 1,550 millones de dólares aprobado por los votantes de Seattle en 2024. De los 32 millones de dólares destinados a electrificación dentro de ese fondo, cerca de 21 millones se usarán para los 200 cargadores de banqueta, más 2 millones adicionales aportados por Seattle City Light. Actualmente, cargar en los puntos existentes de la ciudad cuesta 0.21 dólares por kilowatt-hora, con una potencia máxima de 9.6 kilowatts.
Seattle se suma así a ciudades como Nueva York, Detroit y San Francisco, que también despliegan cargadores en zonas residenciales siguiendo un modelo ya extendido en Europa. La ciudad no ha detallado aún los costos de mantenimiento a largo plazo ni si habrá ajustes en la tarifa conforme crezca la red.


