Toyota subasta el último GR Supra de quinta generación a beneficio de la fundación de Paul Walker
El auto lleva el VIN 99999, un Phantom Gray único y la firma de Akio Toyoda bajo su alias Morizo
Toyota North America entregó el último GR Supra de quinta generación jamás construido a Reach Out WorldWide, la organización de ayuda humanitaria que Paul Walker fundó en 2010. El auto no llegará a manos de un coleccionista particular por la vía tradicional: se subastará en beneficio de la caridad, sin que Barrett-Jackson descuente comisión alguna sobre el precio final.
La casa de subastas lo pondrá en el martillo durante el Barrett-Jackson Scottsdale Auction 2027, que se realizará del 23 al 31 de enero en WestWorld of Scottsdale. Antes de eso, el auto tendrá una parada de exhibición en la subasta de Barrett-Jackson en Las Vegas 2026, donde los fanáticos podrán verlo de cerca antes de que se cierre el capítulo del MkV.
Lo que distingue a esta unidad de cualquier otro Final Edition es su condición de pieza única: lleva un VIN conmemorativo que termina en 99999, un color Phantom Gray exclusivo y la firma de Akio Toyoda, estampada bajo su alias de piloto, Morizo. Bajo el cofre conserva la misma mecánica que el resto de los Final Edition: un motor turbo de seis cilindros en línea y 3.0 litros con 382 caballos de fuerza, acoplado a una transmisión manual de seis velocidades, además de frenos Brembo más grandes y una suspensión con calibración más agresiva que la del Supra estándar.
Toyota limitó la producción del Final Edition a 1,300 unidades para Norteamérica, un tiraje que cerró la historia del Supra MkV cuando la producción terminó en marzo de 2026. Esa escasez ya vuelve codiciada a cualquier unidad superviviente entre los coleccionistas que buscan el último ejemplar de la generación, pero este auto en particular no es simplemente uno del lote final: es, literalmente, el último que salió de la línea de ensamblaje.
La simbología no termina ahí. El primer Supra MkV de producción global también se vendió en Barrett-Jackson, en enero de 2019, también con fines benéficos, por 2.1 millones de dólares. Ocho años después, el último ejemplar regresa al mismo escenario, y todavía no se sabe si los postores empujarán el precio por encima de aquella cifra histórica.
Toyota y la familia Walker han colaborado durante años en subastas de vehículos con causa, y Reach Out WorldWide ha sido beneficiaria recurrente de estos esfuerzos. La marca japonesa decidió cerrar la historia del Supra MkV de la misma forma en que la abrió: con una subasta caritativa en Barrett-Jackson en lugar de una entrega convencional en agencia.


