Ucrania denuncia a la federación rusa de automovilismo ante la FIA por operar en Crimea y Donbás
La FAU acusa a la RAF de abrir oficinas en territorio ucraniano y pide sancionar a su presidente, Boris Rotenberg
La Federación Ucraniana de Automovilismo (FAU) presentó una queja formal ante el comité de ética de la FIA contra la Federación Rusa de Automovilismo (RAF), a la que acusa de operar oficinas en Crimea, Sebastopol, Donetsk y Zaporiyia, regiones reconocidas como territorio ucraniano por las Naciones Unidas.
La denuncia llega apenas semanas después de que la FIA levantara la prohibición que impedía a pilotos rusos y bielorrusos competir bajo su bandera nacional, una restricción vigente desde el inicio de la guerra en 2022. El cambio no incluye la posibilidad de organizar eventos internacionales en Rusia o Bielorrusia, por lo que Sochi y el circuito Igora Drive siguen fuera del calendario.
La FAU sostiene que la RAF viola el artículo 3.3 de los Estatutos de la FIA y el artículo 1.4.1 del Código Deportivo Internacional, normas que solo permiten reconocer un organismo nacional (ASN) por país y que exigen que su autoridad se extienda a todo el territorio nacional. Al mantener oficinas en suelo ucraniano, argumenta la federación, la RAF incumple directamente ese principio.
El reclamo también apunta a los dirigentes de la RAF, incluido su presidente Boris Rotenberg, sancionado por Estados Unidos, el Reino Unido y la Unión Europea por su vínculo con los ataques rusos a Ucrania. "Se trata de una clara violación de los Estatutos de la FIA", declaró Oleksandr Feldman, presidente de la FAU, quien pidió al organismo rector medidas urgentes para cerrar esas oficinas y sancionar a la federación rusa.
Desde 2022, varios pilotos rusos han competido bajo licencias de otras federaciones para evitar las restricciones: Robert Shwartzman corrió con bandera israelí, mientras que Daniil Kvyat y Nikita Bedrin obtuvieron licencias italianas. Otros pilotos de categorías menores se han registrado con Kazajistán y Kirguistán.
La FIA no ha respondido públicamente a la denuncia de la FAU. El caso pone a prueba la reciente flexibilización hacia los competidores rusos y podría abrir un frente adicional de disputa entre ambas federaciones, en momentos en que el organismo busca definir el alcance real de su reintegración al automovilismo internacional.


