Un Lotus Seven mutante con V8 Chevrolet de 409 pulgadas sale a subasta sin precio mínimo
El clubman de construcción artesanal combina chasís tubular, caja Tremec de 5 velocidades y apenas 700 millas recorridas
Un taller desconocido construyó, presumiblemente en la década de 2000, un homenaje radical al Lotus Seven que ahora se subasta sin precio mínimo desde Plymouth, Connecticut. El auto combina el espíritu ligero del clubman británico con hardware propio de los autos de óvalo estadounidenses, una mezcla que su vendedor documenta con lujo de detalle aunque no revela quién lo fabricó ni por qué.
El Lotus Seven original nació en 1957 de la mano de Colin Chapman como reemplazo del Mark VI, con chasís tubular de acero y carrocería de aluminio pensada para minimizar el peso. Ford aportó al inicio un motor 100E de 1.2 litros con apenas entre 28 y 36 caballos, unido a una caja de 3 velocidades. Lotus construyó poco más de 2,500 unidades entre 1957 y 1973, repartidas en cuatro series, antes de vender el diseño en 1973 a Graham Nearn, dueño del concesionario Caterham Cars, en un trato cerrado con un simple apretón de manos. Caterham ha fabricado desde entonces más de 22,000 ejemplares y sigue produciendo el modelo hasta hoy.

El ejemplar en venta se aparta por completo de esa fórmula original. Bajo el cofre lleva un V8 Chevrolet de 409 pulgadas cúbicas preparado con cigüeñal ligero, balancines de rodillos, múltiple Edelbrock, carburador Holley de cuatro cuerpos, encendido MSD y lubricación por cárter seco. La potencia llega a las ruedas traseras mediante una caja manual Tremec TKO de 5 velocidades y un diferencial Winters de relación intercambiable con bloqueo.
El chasís tubular de acero integra jaula antivuelco, suspensión delantera independiente, brazo de torque en la trasera, amortiguadores coilover ajustables, dirección de cremallera y masas Wilwood tipo wide-five con frenos de disco en las cuatro ruedas sin asistencia y regulador de reparto de frenada. Rueda sobre rines de 15 pulgadas de varias piezas calzados con neumáticos Hoosier de 29x18.50 pulgadas, un ancho que delata su vocación de pista.


El dueño actual, propietario desde 2023, le colocó un panel de nariz revisado, faros nuevos y cuatro luces traseras, además de repintar el techo de acero y la carrocería de fibra de vidrio en color Freedom Blue Pearl. Adentro conserva asientos de cubeta en tono tostado y blanco, arneses Simpson de cinco puntos, volante desmontable e instrumentos AutoMeter. El odómetro marca apenas 700 millas desde que terminó su construcción y el auto circula con título de Montana que lo registra como un 1974 LOTU, listo para que el próximo comprador le sume kilómetros y, quizá, algo de historia documentada.


