Verstappen reconoce que no extraña la tensión de la era Horner en Red Bull
El neerlandés dice que el ambiente con Laurent Mekies al mando le resta estrés en plena temporada 2026
Max Verstappen admitió que prefiere el ambiente actual dentro de Red Bull Racing, sin la fricción que marcó la última etapa de Christian Horner al frente del equipo. El tetracampeón habló con Press Association antes del Gran Premio de Singapur y fue directo: la relación entre las partes del equipo es ahora más amigable, y eso le quita presión a su rutina como piloto.
Para un competidor que acumula una vida ya de por sí desgastante entre viajes, prensa y exigencias físicas, el ambiente interno del equipo no es un detalle menor. Verstappen explicó que, aunque el conflicto puede generar atención mediática y alimentar narrativas como las de Drive to Survive, desde la perspectiva de un piloto resulta preferible un entorno profesional sin tensiones añadidas.

"Me gusta ver que la gente se lleve bien, no es agradable cuando hay tensión constante entre las personas", dijo Verstappen. Agregó que, si bien el público disfruta ese tipo de dramas desde fuera, dentro del equipo una relación cordial simplemente funciona mejor para el objetivo común de ganar carreras.
Red Bull removió a Horner de su cargo el año pasado tras un periodo marcado por controversias y resultados irregulares. Laurent Mekies, quien venía de un trabajo sólido en Racing Bulls, tomó las riendas como director del equipo y CEO. Bajo su gestión, Red Bull ya suma una victoria esta temporada, logro que Verstappen celebró especialmente tras el resultado reciente en Malasia.
Cuestionado sobre un eventual regreso de Horner al paddock, Verstappen no cerró la puerta. Reconoció el trabajo que hizo su antiguo jefe de equipo y señaló que, si surge una buena oportunidad para él, seguramente la tomará, aunque aclaró que no es un tema que le preocupe directamente ni que pueda anticipar hacia dónde podría dirigirse.


