Xiong'an, la ciudad china donde los semáforos vigilan con drones y deciden solos cuándo cambiar
El sistema usa más de 20,000 sensores y un 'cerebro urbano' con IA que recalibra las luces en milisegundos
En Xiong'an, a unos 100 kilómetros de Pekín, los semáforos no siguen ciclos fijos: cambian de color según el flujo real de vehículos, gracias a un sistema de inteligencia artificial que procesa datos de más de 20,000 sensores instalados en las calles. El llamado 'sistema de tráfico de onda verde' recalibra los tiempos de las luces en milisegundos, de modo que un auto solo se detiene si realmente hay congestión en el cruce.
Para cualquier aficionado al mundo del motor, el caso interesa porque invierte la lógica tradicional de la movilidad urbana: en vez de que los conductores se adapten a los semáforos, son los semáforos los que se adaptan al tráfico. Es un adelanto de cómo podrían gestionarse las ciudades con millones de vehículos circulando, reduciendo tiempos muertos y optimizando desplazamientos sin necesidad de rediseñar las vialidades.

El sistema tiene una cara menos conocida: varios postes de semáforos esconden drones en cajas cuadradas, que se despliegan en patrullas de hasta un kilómetro y cinco minutos de duración antes de regresar a su base. Su función va de detectar infracciones de tránsito y estacionamiento a vigilar zonas verdes, niveles de agua en parques y posibles fallas en equipos urbanos. China Telecom Digital City Technology, la empresa detrás de la instalación, asegura que la plataforma también emite órdenes de mantenimiento preventivo antes de que ocurran incidencias.
Xiong'an nació en 2017 para descongestionar Pekín, cuya área metropolitana ronda los 22 millones de habitantes, integrando tres condados rurales de la provincia de Hebei. En casi una década ha urbanizado más de 215 kilómetros cuadrados y levantado más de 5,300 edificios, entre ellos 400 sedes de administración pública y 600 empresas de alta tecnología. La ciudad cuenta también con un gemelo digital: una réplica virtual que crece al mismo ritmo que la construcción real y que ya acumula decenas de miles de millones de datos sobre tráfico y condiciones ambientales.


Pese a la infraestructura, Xiong'an está lejos de su meta de cinco millones de habitantes para 2035: en marzo de 2026 registraba apenas 1.41 millones de residentes, según cifras oficiales tras una visita del presidente Xi Jinping. El proyecto ha recibido una inversión superior a los 107,000 millones de euros, pero enfrenta el reto de que los trabajadores de las empresas tecnológicas instaladas ahí se muden con sus familias, en una ciudad que algunos todavía describen como semivacía.


