Bomberos de Múnich cambian el diésel por camiones eléctricos y ya no quieren volver atrás
Los Rosenbauer que usan combinan 490 caballos eléctricos con un extensor de autonomía diésel de respaldo
El departamento de bomberos del campus de Garching, en la Universidad Técnica de Múnich (TUM), lleva más de dos años operando con dos camiones eléctricos Rosenbauer que sustituyeron a su flota diésel, y el balance interno cambió por completo la opinión inicial del personal, que había mostrado dudas serias sobre autonomía, tiempos de carga y fiabilidad en emergencias.
La transición importa porque pone a prueba a la movilidad eléctrica en uno de los escenarios más exigentes: vehículos pesados que deben responder de inmediato y sin margen de error. El jefe del departamento, Jürgen Wettlaufer, impulsó el cambio pese al escepticismo inicial de los bomberos, que llegaron a decir que no podían confiar en experimentos durante una emergencia real.
Los camiones montan dos motores eléctricos con una potencia combinada de 360 kW (490 CV), tracción total permanente y una batería de 66 kWh. Pesan 16 toneladas y cargan un tanque de 2,000 litros de agua y otro de 125 litros de espuma. La mayoría de las herramientas y bombas a bordo operan con electricidad de la propia batería, sin emisiones locales, salvo en intervenciones de extinción que superan la media hora.
La clave técnica está en que no son camiones cien por ciento eléctricos: incorporan un motor diésel de seis cilindros y 225 kW que funciona con biodiésel como extensor de autonomía. Si la batería se agota, este motor entra en marcha para recargarla y mantener el camión operativo, lo que según la universidad les permite trabajar incluso más tiempo que los modelos diésel convencionales cuando la situación lo exige.
En la práctica, ese respaldo rara vez es necesario. La distancia promedio que recorren estos camiones en el campus de Garching es de apenas 2.4 kilómetros, con entre cinco y seis llamadas diarias de unos 30 minutos cada una, un uso que la batería cubre sin problema antes de requerir el extensor o una recarga completa. La universidad también destaca una ventaja menos evidente: la reducción del ruido, que facilita la comunicación por radio entre bomberos durante el servicio.
Wettlaufer confirmó que instalarán paneles fotovoltaicos en el techo de la estación para recargar los camiones con energía propia, y aseguró que otros cuerpos de bomberos ya han preguntado por su experiencia. Mientras tanto, Rosenbauer y MAN presentaron en junio un modelo exclusivamente eléctrico, sin generador diésel de respaldo, sobre la plataforma MAN eTGM, con menos de 16 toneladas, carga de 5% a 80% en 33 minutos y potencias de carga de hasta 250 kW, un paso más hacia flotas de emergencia totalmente libres de combustión.


