Bugatti entrega el último Mistral y cierra la era del motor W16
El roadster número 99, bautizado 'The Last of Its Kind', despide un propulsor que nació con el Veyron en 2005
Bugatti entregó la unidad número 99 del Mistral, el último roadster de calle equipado con el motor W16 de 8 litros y cuatro turbos que debutó en 2005 con el Veyron. El ejemplar lleva el nombre 'The Last of Its Kind' y marca el punto final de la mecánica que también impulsó al Bolide, la versión extrema limitada a 40 unidades y ya completamente fabricada antes de noviembre de 2025.
El cierre de este capítulo mecánico coincide con un año histórico para la marca francesa, que además dejó el Grupo Volkswagen. Para los aficionados, el W16 representa casi dos décadas de ingeniería extrema: un motor que redefinió los límites de potencia y velocidad en la industria automotriz antes de ceder su lugar a nuevas tecnologías.
Este último Mistral luce una carrocería bicolor en acabados Pearl y Sparkle, con un interior personalizado en inserciones Magnolia y Grey Carbon Matt. El propietario, cuya identidad se mantiene en reserva, eligió detalles como la firma de Ettore Bugatti grabada en los reposacabezas, los umbrales de aluminio y el revestimiento de la tapa del motor, siguiendo la tradición de personalización extrema que caracteriza al Programme Solitaire de la marca.
Como todos los Mistral producidos, esta unidad pasó por 400 kilómetros de pruebas antes de su entrega, incluyendo tramos a 300 km/h en un aeródromo cercano al aeropuerto de Colmar, en Francia. Tres pilotos de pruebas altamente calificados se encargaron de verificar que el coche cumpliera con los estándares exigidos por Bugatti antes de llegar a manos de su dueño.
El Mistral también dejó una marca en los libros de récords: en noviembre de 2024, con Andy Wallace al volante, una unidad especial alcanzó los 453.91 km/h en las instalaciones de ATP Automotive Testing en Papenburg, Alemania, consolidándose como el descapotable de producción más rápido del mundo. El precio de referencia para el modelo ronda los 5 millones de euros.
Con el fin del W16, la atención se centra ahora en el Tourbillon, el nuevo hiperdeportivo híbrido con motor V16 Cosworth, limitado a 250 unidades y cuya producción aún no ha comenzado formalmente. Bugatti recientemente inauguró La Manufacture, una planta con capacidad para fabricar hasta 200 coches al año, lo que sugiere que ahí podrían nacer futuros modelos más allá del Tourbillon.
Aunque la producción regular del W16 ha terminado, los clientes con mayor poder adquisitivo aún pueden acceder a esta mecánica a través del Programme Solitaire, una iniciativa que produce solo dos coches al año basados en modelos existentes. Proyectos como el Brouillard y el FKP Hommage, ambos derivados del Chiron, ya han mostrado el potencial de este programa exclusivo.


