Castagna Milano convierte al Alfa Romeo Giulia Quadrifoglio en un roadster sin nombre
La carrocería en fibra de carbono reduce el peso a 1,420 kilogramos y amplía la cajuela a 623 litros
El carrocero italiano Castagna Milano tomó un Alfa Romeo Giulia Quadrifoglio y lo transformó en un roadster de un solo ejemplar que no conserva ni una línea reconocible de la berlina original. El proyecto, todavía sin nombre, llega en un momento en que Alfa Romeo no vende un descapotable de producción desde que el Spider basado en el Brera salió del mercado en 2011, y abandonó por completo el segmento al descontinuar el 4C Spider en 2020.
El cambio más radical no está en la carrocería, sino en las proporciones. Castagna Milano movió el tablero, el volante y los asientos delanteros casi 33 centímetros hacia atrás respecto a la posición original del Giulia, lo que le da al auto la silueta clásica de un gran turismo: cofre largo y cajuela corta. El resultado mide 185 pulgadas de largo, 54 de alto y 76 de ancho, contra 183, 56 y 73 pulgadas del Giulia de serie.

Por fuera, el frente luce luces LED delgadas y una trim en forma de Y con fibra de carbono expuesta que recuerda el lenguaje de diseño de Lamborghini. En la parte trasera, una línea de carácter recorre todo el auto e integra las luces, mientras que salidas de aire en los pasos de rueda y cuatro escapes alrededor de un difusor ancho completan la propuesta.
El interior todavía no se ha mostrado en fotografías, pero Castagna Milano adelantó que será un dos plazas con 623 litros de cajuela, casi el doble de los 368 litros del Giulia convencional, pilares A más delgados para mejorar la visibilidad y una capota de tela plegable cuya luneta trasera funciona también como deflector de viento. La tapicería ofrece dos tipos de piel y acabados en madera fósil.


Bajo el cofre se mantiene el V6 biturbo de 2.9 litros de la Quadrifoglio, pero el carrocero prometió una relación de transmisión final revisada para compensar el cambio en la distribución de peso que implica recorrer la cabina. Los paneles de fibra de carbono bajan el peso a unos 1,420 kilogramos, frente a los 1,620 kilogramos de una Giulia Quadrifoglio de especificación europea, y las vías delantera y trasera se ensancharon hasta igualar las de la GTAm, la variante limitada orientada a pista.
Castagna Milano confirmó que fabricará el auto bajo pedido: el comprador podrá trabajar directamente con el carrocero para personalizar las especificaciones, y la compañía asegura que puede homologarse para uso en calle y construirse en un plazo relativamente corto. No se ha anunciado un precio, que dependerá del costo del Giulia donante y del nivel de personalización elegido.

Este no es el primer renacimiento radical para el Giulia: a inicios de 2026, la firma italiana SGT Automobili presentó el 55-SGT, un restomod de edición limitada inspirado en el 155 DTM que compitió en los años noventa y que también utiliza el V6 biturbo de la Quadrifoglio. Entre la propuesta futurista de Castagna Milano y el sedán con herencia de SGT, Alfa Romeo tiene, por ahora, dos caminos distintos para reinventar a su berlina deportiva sin mover un dedo en su propia línea de producción.


