Chery busca una fórmula sin tecnología china para vender en Estados Unidos
La marca ya confirmó su llegada a Canadá en 2026 como paso previo
Chery explora cómo esquivar la prohibición estadounidense sobre autos conectados con software o hardware chino, una barrera que hoy le cierra la puerta al mercado de Estados Unidos. El vicepresidente de la compañía, Charlie Zhang, declaró a Reuters que Chery tiene confianza en encontrar una solución tecnológica "libre de China" tanto en componentes como en software para cumplir con las leyes de seguridad de datos del país.
El tema importa porque Estados Unidos es el segundo mercado automotor más grande del mundo, solo detrás de China, y atraviesa una demanda creciente de vehículos económicos que las marcas tradicionales no están cubriendo del todo. Mientras gigantes como BYD y Geely reconocen que el clima geopolítico actual no es el momento adecuado para entrar, Chery adopta una postura distinta: sigue buscando activamente una vía de acceso, incluso mediante una posible asociación con fabricantes estadounidenses, aunque Zhang no detalló cómo luciría ese esquema.
La estrategia de Chery se apoya en un historial sólido fuera de China. Aunque su desempeño en el mercado doméstico ha sido modesto, la marca y sus hermanas —Jaecoo, Lepas, Jetour e iCar— han logrado resultados notables en mercados de exportación. El Jaecoo 7 PHEV, por ejemplo, fue el auto nuevo más vendido del Reino Unido durante dos meses distintos este año, un indicador de que sus productos de precio accesible y buen equipamiento conectan con compradores de presupuesto limitado.
La legislación en Estados Unidos complica cualquier avance inmediato. Fabricantes que ya operan en el país se oponen abiertamente a la llegada de marcas chinas, y existen propuestas legislativas adicionales para bloquear por completo su ingreso. Ese contexto no ha frenado a Chery, que insiste en que la solución es técnica y no política.
Como paso intermedio, Zhang confirmó que Chery comenzará a vender en Canadá a partir del próximo año, un movimiento que la acerca geográficamente a Estados Unidos sin resolver aún el obstáculo regulatorio. Por ahora, el plan para el mercado estadounidense sigue siendo vago y sin fecha concreta, aunque la compañía deja claro que no piensa abandonar la idea.


