Ford patenta un auto que se reestaciona solo si detecta un posible robo
El sistema podría bajar la suspensión, bloquear la cajuela o estacionarse entre dos muros para proteger rines y faros
Ford presentó ante la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos (USPTO) una solicitud que describe un sistema capaz de mover un vehículo de forma autónoma cuando detecta actividad sospechosa a su alrededor, como una persona que merodea insistentemente las ventanillas o un auto que da vueltas repetidas por el estacionamiento.
La propuesta busca atacar un problema cada vez más común: el robo de rines, catalizadores y piezas de iluminación en vehículos estacionados. Según la patente, el sistema reconocería también si el auto queda solo en un estacionamiento que antes estaba lleno de gente, y tomaría eso como señal de alerta para reubicarse.
Entre las estrategias descritas está estacionarse entre dos muros paralelos muy cercanos o entre otros dos vehículos, de forma que resulte imposible meter un gato hidráulico para robar las llantas. También contempla ubicarse sobre terrenos inclinados, blandos o irregulares que dificulten la misma maniobra, y en vehículos con suspensión neumática, bajar la altura al mínimo para proteger componentes como el catalizador.
Para proteger el contenido de la cajuela o de la caja de una pickup, el sistema podría acercar el vehículo a una pared de modo que la compuerta trasera o el portón no puedan abrirse del todo. La patente señala que esta misma táctica serviría para dificultar el robo de faros y calaveras, aunque reconoce que se necesitarían muros perfectamente espaciados para cubrir ambos extremos del vehículo al mismo tiempo. El conductor podría elegir, antes de alejarse, si prioriza proteger las llantas o el equipaje.
En una versión menos compleja, el vehículo no se movería por sí solo sino que simplemente recomendaría al conductor un lugar u orientación más seguros para estacionarse manualmente.
Por ahora se trata solo de una solicitud de patente, sin garantía de que Ford la lleve a producción. Una patente aprobada no implica que la tecnología llegue a los concesionarios, pero sí anticipa hacia dónde podrían moverse los sistemas antirrobo en los próximos años: autos capaces de cuidar sus propias llantas, faros y cajuela sin intervención humana.


