Dreame cierra su división de autos apenas un año después de prometer un 'auto cohete'
La marca china de aspiradoras redujo su equipo automotriz de casi mil empleados a unas cuantas decenas para liquidar deudas
Dreame, el fabricante chino conocido por sus aspiradoras robot, desmanteló su división automotriz apenas un año después de haberla lanzado. Según CarNewsChina, el proyecto Starry Sky entró en liquidación y las empresas relacionadas ya se encuentran en proceso de baja formal ante las autoridades.
La compañía se había aventurado en el mundo automotriz en agosto de 2025 con un plan ambicioso: construir un equipo de casi mil personas para desarrollar un supercar llamado Starry Sky, presentado en el CES 2026, y una segunda propuesta, el Nebula Next 01 Jet Edition, apodado 'Rocket Car', mostrado en San Francisco en abril. Hoy sobreviven apenas unas cuantas decenas de empleados encargados de saldar deudas y cerrar entidades legales.
El caso resultó revelador. Exempleados relataron que el supercar exhibido en el CES no tenía chasis funcional ni tren motriz propio: se movía por control remoto para simular que rodaba. Dreame, según estas versiones, atrajo ingenieros de marcas establecidas con sueldos altos y títulos rimbombantes, pero enfocó los recursos en levantar capital en lugar de certificar un vehículo real.
Las cifras que Dreame promocionó para el Rocket Car sonaban a ciencia ficción: aceleración de 0 a 100 km/h en 0.9 segundos gracias a dos propulsores tipo cohete de combustible sólido con 100 kilonewtons de empuje, además de una batería de estado sólido a base de sulfuros con densidad energética superior a 450 Wh/kg y autonomía de más de 550 kilómetros bajo el ciclo CLTC. Ninguno de esos números pasó por pruebas independientes en pista ni por validación de laboratorio en un vehículo completo.
De haber sido reales, esas cifras de densidad energética habrían superado ampliamente a las primeras baterías de estado sólido que hoy comienzan a llegar al mercado, todavía por debajo de esa marca a nivel de celda. El salto de 0.9 segundos, por su parte, nunca se registró en cronómetros ni en beams de tiempo: quedó como un dato de presentación en diapositivas.
Autoridades locales en China habrían intervenido para revisar el uso de subsidios y otras inversiones destinadas al proyecto, lo que limitó el acceso de Dreame a más apoyo público antes de que existiera siquiera un prototipo funcional listo para pruebas.
El director ejecutivo Yu Hao redirige ahora a Dreame hacia su negocio original: aspiradoras, robots para jardín, vehículos eléctricos de dos ruedas y sus dispositivos 'Magic Atom'. La mayoría de los otros proyectos de incubación de la empresa también fueron cancelados junto con Starry Sky, aunque Dreame continúa hablando de una eventual salida a bolsa.


