El Dodge Charger Scat Pack de fábrica llega a mil caballos de fuerza en pista
Ocho preparadores partieron del mismo motor SIXPACK de 550 hp y uno alcanzó 1,064 caballos en el evento Direct Connection Grudge Match
El nuevo Dodge Charger Scat Pack abandona el V8 tradicional y adopta el SIXPACK, un motor seis cilindros en línea biturbo de 3.0 litros que rinde hasta 550 caballos de fuerza y 531 lb-pie de torque en su versión High Output (HO), o 420 hp y 468 lb-pie en la variante de entrada (SO). Dos turbocompresores Garrett de 54 mm alimentan el motor HO, calibrado para soportar hasta 30 psi de presión de sobrealimentación, con el pico de torque disponible desde las 2,500 rpm.
El dato relevante no es solo lo que entrega el motor de fábrica, sino lo que admite modificar. En un evento reciente llamado Direct Connection Grudge Match, celebrado durante Roadkill Nights, Dodge entregó ocho unidades idénticas del Charger Scat Pack de 550 hp a distintos preparadores e influencers automotrices para que las modificaran libremente antes de enfrentarlas en una carrera de aceleración.
Los resultados confirmaron el margen de maniobra que ofrece el nuevo motor. La unidad ganadora alcanzó 1,000 caballos de fuerza, mientras que otra de las construcciones llegó a 1,064 caballos, todo partiendo del mismo bloque de seis cilindros disponible en cualquier agencia Dodge.
Más allá de la potencia en línea recta, el Charger Scat Pack ofrece una base mecánica pensada para el manejo en curva. Su suspensión independiente en las cuatro ruedas utiliza brazos múltiples forjados en aluminio con inducción de camber negativo en el eje delantero, y un esquema de enlace integral en el trasero que busca mantener el control de la carrocería a altas velocidades de curva, algo que los muscle cars de eje rígido tradicionalmente no ofrecían.
La carrocería ancha del Charger también responde a fines funcionales: crea espacio para distintos paquetes de llantas y neumáticos según el objetivo del preparador, ya sea maximizar tracción trasera o construir un chasis apto para derrape controlado, posible en modo tracción trasera con solo presionar un botón.
Dodge no ha anunciado límites de potencia soportados por la transmisión, el sistema de combustible o el enfriamiento del SIXPACK más allá de lo demostrado en el Grudge Match. Lo que sí queda claro es que el motor turbo reemplaza al desplazamiento como el nuevo vocabulario de modificación para esta generación del Charger, con la presión de sobrealimentación, el flujo de aire y la calibración como las variables que ahora definen cuánto caballaje puede extraerse de la plataforma.


