El Dodge Demon 170 y el Jaguar XK 150 caen de precio en el reporte de Hagerty
Un Demon 170 impecable perdió 30,000 dólares en un solo trimestre, de 164,000 a 134,000
La actualización trimestral del Hagerty Price Guide, publicada a inicios de este mes, confirma que el mercado de autos coleccionables avanza a dos velocidades distintas: los superdeportivos modernos siguen al alza, mientras que varios clásicos consolidados muestran un enfriamiento notable en sus valores.
El caso más claro entre los clásicos es el Jaguar XK 150, el último de la serie XK que Jaguar vendió entre 1957 y 1961 con carrocería más ancha, parabrisas curvo de una pieza y el motor de seis cilindros en línea con doble árbol de levas, disponible hasta en 265 caballos de fuerza en las versiones 'S' con triple carburador. Según Hagerty, los cupés Fixed-Head en condición de uso diario (#3) de esas versiones 'S' cayeron por debajo de los 50,000 dólares este trimestre, mientras que las versiones Drophead Coupe se mantuvieron prácticamente sin cambios. Los datos de pólizas de seguro muestran además que el 60% de los propietarios actuales pertenece a la generación baby boomer, frente a solo 25% combinado de millennials y generación X.

Entre los modernos, el ajuste más llamativo llegó con el Dodge Demon 170 de 2023, la versión tope de gama del Challenger que entregaba hasta 1,025 caballos de fuerza con combustible E85 y que Dodge vendió como el cierre definitivo de la era de los músculo con motor V8. Un ejemplar en condición de agencia (#1) bajó de 164,000 a 134,000 dólares en el último trimestre, de acuerdo con el reporte. El Hellcat, hermano menor en la gama de alto rendimiento, registró una caída de 8% en el mismo periodo.
El fenómeno tiene explicación: tanto el Demon original de 2018, con 808 caballos de fuerza de fábrica y capaz de correr el cuarto de milla en tiempos de nueve segundos, como el Demon 170 se vendieron por encima del precio de lista desde el primer día, impulsados por la narrativa de 'última llamada' de Dodge y por tirajes limitados. Con la demanda inicial ya satisfecha y una oferta amplia de unidades con kilometraje mínimo en el mercado de subastas, los precios comenzaron a corregirse hacia un equilibrio más realista entre oferta y demanda.


El reporte también menciona al Chrysler Imperial 1960-1963, la marca de lujo que Chrysler separó en los años cincuenta para competir contra Cadillac y Lincoln. Esa generación adoptó construcción unibody y un motor V8 de 413 pulgadas cúbicas con transmisión automática TorqueFlite de botones, con una potencia de entre 340 y 350 caballos de fuerza.
Hagerty no detalla si el enfriamiento en clásicos como el XK 150 continuará en los próximos trimestres, pero sí deja claro que el interés de las nuevas generaciones de coleccionistas se concentra cada vez más en el desempeño moderno que en el estilo de posguerra, un cambio que podría abrir oportunidades de compra para quienes buscan un clásico británico a mejor precio.


