El efecto canguro para esquivar radares cada vez funciona menos, revela un estudio
España suma ya 3,621 radares, un 37% más que en 2021, según el Observatorio Coyote
Frenar de golpe al acercarse a un radar y acelerar apenas se rebasa es una práctica tan común que tiene nombre propio: el efecto canguro. Un metaanálisis publicado en la revista Nature, titulado Radares de velocidad, control de tramos y saltos de canguro, concluye que esta táctica cada vez sirve de menos para evitar sanciones y, de paso, dispara el consumo de combustible.
El hallazgo importa porque desmonta una creencia extendida entre conductores: que basta con reaccionar a tiempo para anular el propósito de un radar. El estudio, que revisa 94 investigaciones internacionales sobre la efectividad de los sistemas de control de velocidad, confirma que los radares —sobre todo los de tramo— sí reducen la siniestralidad, aunque no logra establecer un vínculo directo entre el efecto canguro y más accidentes.
Lo que sí queda claro es el patrón de comportamiento: los conductores solo respetan el límite de velocidad en el tramo exacto donde detectan el cinemómetro, y únicamente el tiempo necesario para evitar la multa. En cuanto lo dejan atrás, retoman la velocidad original, un vaivén que además incrementa el gasto de gasolina por las frenadas y aceleraciones innecesarias.
En España, donde el estudio cobra especial relevancia, operan actualmente 3,621 radares, según el último Observatorio de radares elaborado por la empresa Coyote: 2,472 fijos, 600 de semáforo, 295 de tramo y 254 de cinturón y móvil. La cifra representa un incremento del 37% desde 2021, es decir, 982 dispositivos nuevos en cinco años.
El crecimiento más marcado se concentra en los radares de tramo, la tecnología que mide la velocidad media en un recorrido y que, precisamente por eso, resulta más difícil de burlar con el efecto canguro. Entre 2021 y 2026 se instalaron 136 nuevos radares de este tipo en las carreteras españolas, consolidando una tendencia que apunta a hacer cada vez más ineficaz frenar solo en el punto exacto del control.


