El Mercury Comet Villager 1965: la wagon de lujo que casi nadie compró
Ford vendió apenas 1,592 unidades pese a que el modelo cargaba el título de campeón de durabilidad de 100,000 millas en Daytona
El Mercury Comet nació en 1960 como sustituto directo del cancelado Edsel, tan improvisado que durante sus primeros dos años circuló sin insignia de Mercury: la división Lincoln-Mercury no lo oficializó como tal sino hasta 1962. Para 1965, ya consolidado, el Comet estrenó una parrilla horizontal con faros cuádruples apilados, un rediseño que buscaba distanciarlo visualmente de su hermano mecánico, el Ford Falcon, aunque compartía plataforma y batalla de 109.5 pulgadas en la versión wagon.
La versión más exclusiva de ese año fue la Villager, la station wagon tope de gama con precio de 2,703 dólares y molduras de madera falsa que imitaban a la Colony Park, la wagon insignia de Mercury. Con un peso de 2,500 libras y 191.8 pulgadas de largo, la Villager incluía como equipo de serie una ventana trasera eléctrica, un lujo poco común en un segmento compacto.
Los números de ventas cuentan una historia distinta a la de las campañas publicitarias de la época. Ford construyó solo 1,592 unidades de la Villager en 1965, mientras que la wagon Comet 404, sin madera, apenas alcanzó 5,226 ejemplares a 2,523 dólares. La versión más económica, la 202, con precio de 2,438 dólares, vendió 4,814 copias. Ese mismo año, Ford colocó 177,664 wagons de tamaño completo, una cifra que deja claro el desinterés del comprador promedio por las wagons compactas.
El auto de esta nota, visto en el show Trains, Planes + Automobiles de Geneseo, Illinois, en 2013 y 2016, monta el motor V8 opcional de 289 pulgadas cúbicas y una lista de extras que incluye dirección hidráulica (86.30 dólares), radio AM/FM (129.30 dólares) y tapones de rueda tipo rayos (64.40 dólares). El aire acondicionado costaba 257.50 dólares adicionales, y un portaequipaje para el techo se ofrecía en 64.35 dólares.
La publicidad de Ford presumía que un equipo de Comets había recorrido 100,000 millas continuas en Daytona durante 40 días y noches el año anterior, y prometía motores 'más grandes y potentes' para 1965. Pero ese sería el último año del Comet compacto original: en 1966 llegó una versión completamente rediseñada y de tamaño mediano, cuya variante convertible encabezó el Indy 500 de ese año, aunque conservó los faros cuádruples verticales como sello de continuidad familiar.

