España da prioridad total al peatón en calles sin acera diferenciada desde el 1 de octubre
El Real Decreto 518/2026 obliga a reducir la señalización al mínimo en las llamadas calles de plataforma única
Desde el 1 de octubre, los peatones tienen prioridad de paso absoluta en las calles urbanas donde la acera y la calzada están al mismo nivel, sin importar si existe o no un paso de cebra marcado. El cambio forma parte del Real Decreto 518/2026, aprobado en verano por el Consejo de Ministros, que modifica tanto el Reglamento de Circulación como la Ley de Tráfico española.
La reforma responde a una cifra que la DGT no puede ignorar: más de 12,500 peatones fueron atropellados en las vías españolas según los últimos datos consolidados del organismo, y 320 de ellos murieron. El 65% de esas muertes ocurrieron en zonas urbanas, el terreno exacto donde se aplica esta nueva regla.

El cambio afecta al punto 83 del Anexo I de la Ley de Tráfico e introduce por primera vez, de forma general en la normativa nacional, el concepto de 'calle de plataforma única': aquella vía donde la zona de circulación vehicular y la zona peatonal comparten el mismo nivel, sin bordillo que las separe. En estas calles, la señalización vertical y horizontal deberá reducirse al mínimo, y el conductor asume que cualquier punto de la vía puede ser cruzado por un peatón en cualquier momento.
Antes de esta reforma, la obligación existía solo en ordenanzas municipales de algunas ciudades, sin respaldo en la regulación nacional. Esa dispersión generaba vacíos legales: la prioridad peatonal dependía de si el ayuntamiento en turno la había contemplado o no. Ahora la definición es única para todo el país. Estas vías ya tenían, desde 2021, un límite de velocidad de 20 km/h, dentro del mismo paquete de reformas que fijó los 30 km/h para calles de un carril por sentido y 50 km/h para las de más de un carril.
Los datos del Observatorio Nacional de la Seguridad Vial explican también por qué la DGT endurece la norma: entre 2014 y 2023, más de 1,000 peatones murieron atropellados en ciudad, y el 87% de esos casos ocurrió mientras la víctima cruzaba correctamente por un paso de cebra. El respeto a la señalización existente ya era insuficiente.
El principal obstáculo no es legal, sino de infraestructura. Según el estudio 'Callegrafías', de la asociación Red de Ciudades que Caminan, apenas el 5% de los 500 kilómetros de calles urbanas analizados en España son de plataforma única con prioridad peatonal, y casi todas se concentran en los centros históricos. La norma existe; las calles que la necesitan, todavía no.


