Estados Unidos revisará por fin sus anticuadas normas de faros delanteros
La NHTSA busca alinear sus reglas con los estándares internacionales y destrabar la tecnología matrix
La National Highway Traffic Safety Administration (NHTSA) inició un proceso para actualizar las normas de iluminación automotriz en Estados Unidos, vigentes desde hace décadas y que han frenado el desarrollo de tecnologías de faros ya disponibles en otros mercados.
Para cualquier conductor que haya manejado un auto europeo o asiático reciente, la diferencia es evidente: muchos modelos llegan a suelo estadounidense con los faros adaptativos desactivados por software, simplemente porque la regulación local no contempla ese tipo de sistema tal como está diseñado.

El organismo integrará un panel de hasta 18 representantes de la industria, incluyendo fabricantes de autos, expertos técnicos y defensores de la seguridad vial, para analizar las reglas actuales y proponer cambios. Entre los objetivos declarados están reducir el deslumbramiento, modernizar la tecnología de iluminación, mejorar el desempeño de los faros y simplificar los procedimientos de homologación.
El público puede enviar comentarios y nominar representantes para el panel a través de un sitio dedicado hasta el 9 de noviembre de 2026. La NHTSA no ha fijado un plazo para concluir la evaluación, aunque aseguró que buscará acelerar el proceso de elaboración de la nueva normativa.


Uno de los temas centrales será la legalidad plena de los faros de haz adaptativo, conocidos comercialmente como matrix o matrix beam. A diferencia de los sistemas tradicionales de luces altas y bajas, estos faros usan múltiples elementos LED que se encienden o apagan de manera individual según sensores que detectan autos en sentido contrario, evitando encandilar sin sacrificar visibilidad.
Esta tecnología es legal en Estados Unidos desde 2022, pero los estándares locales difieren de los europeos, lo que hace más barato para las automotrices desactivar la función que desarrollar una versión específica para ese mercado. Alinear las normas estadounidenses con las internacionales podría traducirse en que los modelos vendidos en Norteamérica reciban finalmente los mismos sistemas de iluminación que sus versiones europeas.
Falta ver qué tan rápido avanza el proceso y qué cambios concretos propondrá el panel de expertos, pero la intención declarada de la NHTSA abre la puerta a que la próxima generación de autos en Estados Unidos circule con tecnología de faros más avanzada y menos restringida que la actual.


