Este Corvette C3 de 1968 esconde un V8 de 621 caballos y una historia de bateristas
La conversión a rancherín nació porque un músico de Motown no cabía con su batería en el auto
Un Chevrolet Corvette C3 de 1968 circula hoy con un motor ZZ 572 de 9.4 litros bajo el cofre, capaz de entregar 621 caballos de fuerza a 5,400 rpm y 645 libras-pie de par a 4,200 rpm, cifras de fábrica que superan por mucho lo que ofrecía el auto original. El ejemplar también conserva la transformación en Sportwagon, una carrocería tipo rancherín que le da un uso práctico casi inédito entre los Corvette de esa generación.
La historia detrás de esta conversión explica por qué el auto importa más allá de la potencia. En 1971, el baterista Uriel Jones, integrante de los Funk Brothers —la banda de estudio de Motown—, tenía un Corvette convertible de 1968 que casi no usaba porque su batería no cabía dentro. Jones acudió con Chuck Miller, dueño del taller Styline Customs en Detroit, para buscar una solución.
Miller propuso convertir el cupé en una especie de shooting brake, un formato de dos puertas con parte trasera de rancherín que se originó en Inglaterra antes de la Segunda Guerra Mundial. El reto no era menor: el C3, lanzado en 1968, no tenía cajuela con acceso trasero, y la carga debía entrar por las puertas. Chevrolet apenas ofrecía una rejilla de equipaje como accesorio de agencia.
Para resolver el diseño, Miller —ganador del prestigioso Ridler Award en 1968— trabajó con Harry Bentley Bradley, diseñador que había pasado cuatro años en Diseño de GM antes de convertirse en uno de los creadores originales de la línea Hot Wheels de Mattel. El equipo de Styline Customs esculpió un modelo en arcilla, sacó moldes de yeso y fabricó a mano los paneles de fibra de vidrio. El resultado, apodado 'Drum Buggy', ganó en el Detroit Autorama y apareció en la edición de julio de 1972 de la revista Car and Driver.
El interés que generó el proyecto llevó a Miller a ofrecer la conversión completa o en kit, con techo, extensión de piso, ventanas de plexiglás y molduras de acero inoxidable. Por su cuenta, Miller calculó haber construido entre 10 y 12 wagons para clientes, además de varios para uso propio, aunque vendió muchos más kits gracias a un acuerdo con la empresa de Ralph Eckler, que terminó dando nombre popular a estos autos: 'Eckler's Wagons'.
El diseño de Miller funcionaba bien en los C3 de cola Kamm producidos entre 1968 y 1973, pero encajaba mal con la defensa de uretano que llegó en 1974. Fue entonces cuando el taller del piloto y constructor John Greenwood rediseñó la carrocería para los modelos posteriores, presentando un prototipo en el SEMA Show de 1976 en Anaheim. Se estima que entre 15 y 25 unidades siguieron ese patrón de Greenwood, aunque los registros de la época son incompletos.
Encontrar un Sportwagon completo a la venta sigue siendo poco común, y cuando aparece llama más atención que un C3 estándar. El propio auto de Miller, de 1971, tuvo un recorrido singular: conservó su pintura original bicolor Coffee Brown y Ginger Honey, se exportó a Europa en 2002, pasó por Nueva Zelanda, se subastó en Noruega en 2022 y reapareció en Estados Unidos a finales de 2024.

