Jaguar suma 50,000 interesados en su renacer eléctrico y 8 de cada 10 son clientes nuevos
Rawdon Glover reconoce que hasta el 85% de sus compradores actuales no seguirá a la marca en su giro eléctrico
Jaguar registró más de 50,000 solicitudes de información de personas interesadas en su reinvención eléctrica, y el director gerente de la marca, Rawdon Glover, reveló a la revista australiana Drive que alrededor del 80% de esos interesados nunca ha sido dueño de un Jaguar.
El dato importa porque confirma la apuesta más arriesgada de la marca británica propiedad de Tata Motors: en vez de retener a su clientela histórica, busca conquistar compradores más jóvenes, más adinerados y más atraídos por el diseño y la tecnología que por el legado de la marca.
La compañía llama a estos registros KMI, por sus siglas en inglés de 'keep me informed' (mantenme informado), y los usa para dar seguimiento regular a los posibles clientes. Glover ya había anticipado el año pasado que hasta el 85% de los compradores actuales de Jaguar buscaría otras opciones una vez que la marca completara su transición a una gama totalmente eléctrica y de precios elevados.
El nuevo capítulo arranca con el Type 01, un GT eléctrico de cuatro puertas presentado en versión de producción este mes, que sustituye por completo a modelos como el XE, el XF y el XJ. Con este vehículo, Jaguar deja de competir contra BMW, Mercedes-Benz y Audi para apuntar directamente a Bentley, en un segmento de lujo mucho más exclusivo y costoso.
Pese a rumores sobre un posible regreso a los motores de combustión o híbridos enchufables, Jaguar descartó dar marcha atrás en su estrategia totalmente eléctrica. Para Glover, las más de 50,000 señales de interés 'validan' la decisión de escalar hacia un lujo más exclusivo, aunque admite que el verdadero examen será convertir esa curiosidad en ventas reales.
Falta conocer precios oficiales, fecha exacta de llegada a mercados y cifras duras de pedidos confirmados del Type 01. El reto para Jaguar será demostrar que ese interés inicial, mayoritariamente de clientes ajenos a la marca, se traduce en compradores dispuestos a pagar una prima considerable por esta nueva interpretación del lujo británico.


