La FIA obliga a separar físicamente a los equipos de F1 del resto de la empresa matriz
La nueva norma de 2027 prohíbe compartir personal, simuladores y túneles de viento entre la F1 y otros programas de la marca
El Consejo Mundial de la FIA aprobó una reforma que obliga a segregar por completo las operaciones de los equipos de Fórmula 1 de cualquier otra actividad de la empresa matriz, desde programas de calle hasta proyectos en WEC, Fórmula E o incluso vela. La medida se incorpora al reglamento operativo de 2027 mediante once páginas nuevas en la sección F6, bajo el título 'Segregación física e informática entre actividades de la F1 y actividades ajenas a la F1'.
El cambio importa porque ataca directamente una zona gris que algunos equipos aprovechaban para esconder costes del límite presupuestario: antes era posible dividir el trabajo de un ingeniero entre la F1 y otro programa de la marca, asignando al tope de gastos solo el porcentaje correspondiente a la competición. Esa flexibilidad desaparece por completo con la nueva normativa.
La regla prohíbe el acceso de personal ajeno a las instalaciones de F1 y viceversa, salvo en zonas comunes como entradas, comedores o estacionamientos, siempre que no se usen como puesto de trabajo. Cualquier traslado de un empleado de F1 a otra división de la empresa exigirá un contrato nuevo, la desactivación de su tarjeta de acceso y correo electrónico, y una espera mínima de un año antes de poder regresar al equipo.
Para quienes se muevan en sentido contrario, de otro programa hacia la F1, la norma exige un 'período de gardening' de tres meses sin participar en ninguna actividad de la empresa. El objetivo declarado es evitar que las escuderías usen personal e instalaciones de otras divisiones para rebasar el límite de gastos de forma encubierta.
El efecto colateral apunta a un incremento en la plantilla total de los fabricantes: si antes un especialista podía repartirse entre dos proyectos, ahora cada programa ajeno a la F1 necesitará contratar personal propio para sustituir esas sinergias. Simuladores, túneles de viento, bancos dinámicos y centros de datos quedarán exclusivamente reservados para el equipo de Gran Premio.
La FIA no ha revelado qué escuderías respaldaron la propuesta en el Consejo Mundial, aunque la decisión golpea con más fuerza a los equipos que forman parte de conglomerados automotrices con múltiples frentes de competición. Falta ver cómo instrumentarán fabricantes como Mercedes, Ferrari o Honda esta separación en sus estructuras internas antes de que el reglamento entre en vigor en 2027.


