Un Gurgel Xavante X-12 de 1978, el 'Jeep brasileño', sale a subasta en Francia
El buggy con carrocería Plasteel pesa 80 kg menos que el Volkswagen Sedán del que toma su mecánica
Un Gurgel Xavante X-12 de 1978, importado de Brasil a Francia en 2023, pertenece hoy al fotógrafo y cineasta francés Mathieu César, quien lo compró en una subasta de Artcurial en 2025 para usarlo en el sur de Francia. El auto apareció antes en la edición de noviembre de 2023 de la revista Auto Rétro, y conserva su mecánica original restaurada: motor, frenos, dirección y sistema eléctrico revisados, además de batería y llantas nuevas.
El Xavante X-12 importa porque resume una respuesta latinoamericana poco conocida a los buggies todoterreno de los años setenta, como el Mini Moke, el Meyers Manx o el Volkswagen Thing. Su creador, João Augusto Conrado do Amaral Gurgel, trabajó antes para General Motors en Estados Unidos y después regresó a São Paulo para fundar Gurgel Motores en 1969, con el respaldo técnico de Volkswagen do Brasil.

La clave del X-12 estaba en su carrocería hecha de Plasteel, un material patentado por Gurgel que envolvía secciones de acero con fibra de vidrio, lo que generaba paneles resistentes a la corrosión y mucho más ligeros que el acero tradicional. Gracias a esto, el X-12 pesaba 850 kilogramos, casi 80 kilogramos menos que un Volkswagen Sedán de la época, que rondaba los 930 kilogramos.
Toda la mecánica venía directo del Sedán: motor bóxer de cuatro cilindros enfriado por aire con 1,600 centímetros cúbicos, transmisión manual de cuatro velocidades, suspensión y frenos. Para mejorar su capacidad fuera de camino, Gurgel añadió un sistema doble de freno de mano trasero llamado Selectraction, que permitía bloquear manualmente una rueda trasera en terreno suelto y enviar toda la potencia disponible a la rueda libre, una versión rudimentaria y manual del control de tracción moderno.


El X-12 se convirtió en el modelo más vendido de toda la historia de Gurgel Motores, una empresa que llegó a emplear a más de mil personas hacia 1989. En Brasil todavía es común verlo circulando, sobre todo en zonas rurales, prueba de la durabilidad de su chasis y carrocería. Fuera de su país de origen, en cambio, sigue siendo una rareza que atrae miradas curiosas en exhibiciones y hasta en las gasolineras.
La unidad en Francia fue inspeccionada recientemente por YAB Expertise Automobile, que reportó buen estado general del chasis, la pintura, el alineamiento de las ventanas y la tapicería original en vinil negro. Las facturas de mantenimiento documentan el trabajo mecánico reciente, lo que respalda su condición como ejemplar original y funcional de un capítulo poco explorado de la historia automotriz brasileña.


