Las marcas chinas duplican su cuota en Europa y ya preparan fábricas locales
En el IAA Mobility de Múnich hubo 103 expositores chinos, 40% más que en 2023
Las marcas chinas pasaron de tener el 4.8% del mercado europeo en el primer semestre de 2025 al 9.5% en el mismo periodo de 2026, según datos de JATO Dynamics. La cifra duplica año contra año lo que hasta hace poco parecía una previsión lejana de firmas como McKinsey, que hoy hablan de que uno de cada tres coches vendidos en Europa podría ser chino dentro de una década.
El avance importa porque marca un cambio de estrategia: los fabricantes chinos ya no se limitan a exportar modelos adaptados, sino que buscan diseñar y fabricar coches pensados desde cero para el gusto europeo, la misma fórmula que usó Volkswagen durante décadas en China con su lema 'en China, para China'.

El IAA Mobility de Múnich de 2025 mostró la magnitud del cambio: 103 expositores chinos, un 40% más que los 75 registrados en la edición de 2023. La próxima cita será en 2027 y se espera que la presencia china vuelva a crecer con fuerza.
Mientras tanto, Volkswagen atraviesa uno de sus peores momentos en el mercado que más beneficios le dio históricamente. En 2025 entregó 2.69 millones de coches en China, un 8% menos que el año anterior. Ralf Brandstätter, jefe de la marca en ese país, reconoció a principios de 2026 que la compañía no volverá 'a los superbeneficios de antaño porque la competencia es demasiado feroz'; para 2030 prepara una ofensiva de 50 modelos nuevos.


Las firmas chinas ya replican en Europa la jugada que Volkswagen hizo en Asia. Leapmotor abrió en marzo de 2026 un centro de diseño e ingeniería en Múnich y fabrica autos en España; XPeng tiene otro centro en la misma ciudad alemana. BYD, por su parte, sigue disparando ventas en Europa pese a que su planta en Hungría se retrasó y no operará a plena capacidad hasta finales de 2026, mientras ya prepara una segunda fábrica en Turquía.
El plan de expansión no se detiene ahí: se esperan 12 marcas chinas nuevas en el mercado europeo de aquí a 2027, todas con el mismo objetivo de asentarse de forma permanente. El precedente más cercano es Toyota, que despegó en Europa en la segunda mitad de los años noventa gracias al Yaris, un modelo diseñado específicamente para el gusto europeo.


