Los Diablos Rojos de Panamá se extinguen: de 600 unidades en 2014 quedan solo 300
Estos autobuses escolares estadounidenses se convirtieron en lienzos rodantes con frases, luces LED y hasta televisión LCD
Los Diablos Rojos, esos autobuses escolares estadounidenses reconvertidos en transporte colectivo panameño y cubiertos de colores, luces y frases, siguen desapareciendo de las calles de Ciudad de Panamá. En 2014 circulaban 600 unidades; una década después, en 2024, quedan apenas 300.
Para el aficionado a la cultura del motor, el fenómeno importa porque documenta cómo un vehículo utilitario común se transforma en identidad popular: cada unidad es personalizada por dueños y artistas con pinturas que van de un Cristo con el corazón en llamas a retratos de Jason Statham, además de frases como 'el zorro pierde el pelo pero no la maña' o 'solo los justos heredarán la tierra'.

El estilo tuvo su auge en la década de 1960, con Andrés Salazar como referente y considerado 'el padre' de los Diablos Rojos. Entre las unidades más célebres figura la llamada 'dinastía' Sir Lenox, un autobús que antes se llamó Eva del Carmen y luego Concepción, y que llegó a ofrecer interior de madera, asientos cómodos, pantalla LCD y espectáculo de luces nocturno.
El declive comenzó en marzo de 2013, cuando el entonces presidente Ricardo Martinelli lanzó el sistema Metrobús/Mi Bus, con paradas fijas, mayor capacidad, pago con tarjeta y aire acondicionado, algo de lo que carecían los Diablos Rojos. Los propietarios que retiraron sus unidades recibieron compensaciones de unos 25 mil dólares cada una, un programa que después derivó en una trama de corrupción con cientos de funcionarios y transportistas imputados.

Pese al plan de sustitución, la insuficiente cobertura del Mi Bus obligó a mantener en activo buena parte del transporte informal que representan los Diablos Rojos. Hoy las unidades que sobreviven terminan en cementerios de autos o, en los casos más afortunados, como piezas de exposición reconocidas como patrimonio cultural panameño, mientras el libro 'Diablos Rojos forever' documenta este arte popular desde una perspectiva artística y antropológica.


