Porsche se desprende de Bugatti Rimac por mil millones de euros
La automotriz alemana cerró 2025 con una caída de 92.7% en su utilidad operativa
Porsche completó la venta de sus participaciones en Bugatti Rimac y en Rimac Group, una operación que le representará alrededor de mil millones de euros (1,200 millones de dólares) en ingresos. La automotriz alemana renuncia así a dos de los proyectos más exóticos de la industria, justo cuando más necesita liquidez para reordenar su propio negocio.
El acuerdo pone fin a la participación de 45% que Porsche mantenía en Bugatti Rimac y al 20.6% que tenía en Rimac Group, la firma que Mate Rimac fundó y que en 2021 se asoció con la marca francesa para combinar más de un siglo de historia en hypercars con tecnología eléctrica de punta. El comprador es un consorcio encabezado por HOF Capital, con BlueFive Capital entre los inversionistas que se suman a la operación; Rimac Group seguirá al frente de la empresa conjunta.
Porsche insiste en que no se trata de una venta forzada: la compañía sostiene que su balance permanece sólido y que mantiene alta liquidez neta. Sin embargo, la decisión llega después de un 2025 complicado, en el que los ingresos por ventas cayeron 9.5%, las entregas bajaron 10.1% y la utilidad operativa se desplomó de 5,640 millones de euros a apenas 413 millones, una caída de 92.7% según los propios resultados financieros de la empresa.
Detrás de ese derrumbe hay cerca de 3,900 millones de euros en cargos extraordinarios durante el año pasado. De esa cifra, 2,400 millones se destinaron a reestructurar la estrategia de producto y reducir el tamaño de la compañía, mientras que las actividades relacionadas con baterías y los aranceles impuestos por Estados Unidos absorbieron 700 millones de euros cada uno. A esto se suma una demanda más débil en China, mercado donde la competencia de precios en eléctricos golpea con fuerza, y Porsche anticipa que los aranceles y otros conflictos geopolíticos seguirán pesando durante 2026.
El dinero de la venta no resuelve todos los problemas, pero sí mejora las cuentas: Porsche elevó su pronóstico de margen de flujo de caja neto automotriz para 2026, de un rango de 3-5% a uno de 5.5-7.5%, directamente a raíz de este ingreso. Además, destinará 250 millones de euros de lo recaudado a cubrir obligaciones de pensiones, y el resto le dará margen para reducir costos y financiar una gama más amplia de modelos de gasolina, híbridos y eléctricos.
La salida de Bugatti y Rimac no significa que Porsche abandone el desempeño o la tecnología eléctrica como pilares de su identidad. Significa, más bien, que la marca decidió priorizar su propia reestructuración por encima de mantener una participación en proyectos ajenos, por atractivos que resulten. Falta ver cómo se traduce esa liquidez adicional en el plan de producto que Porsche prepara para los próximos años.


