San Francisco abre convocatoria para instalar cargadores eléctricos en la banqueta
La ciudad busca tener 100 estaciones públicas para 2030 y deja que los vecinos elijan la ubicación
La Agencia Municipal de Transporte de San Francisco (SFMTA) abrió un proceso permanente para que empresas de carga soliciten permisos e instalen cargadores eléctricos en las banquetas de la ciudad. Los residentes, por su parte, pueden usar el nuevo mapa ChargeUp SF para proponer calles, instalaciones públicas y otros puntos donde quieren ver estaciones.
El programa responde a un problema muy concreto: buena parte de los habitantes de San Francisco vive en departamentos o condominios sin garage ni entrada de auto, lo que hace casi imposible cargar un eléctrico en casa. Tyrone Jue, director del Departamento de Medio Ambiente de la ciudad, explicó que el acceso a la carga puede ser el factor que decide si comprar un eléctrico resulta práctico para esos residentes.
Las empresas que califiquen para un permiso de operador podrán buscar ubicaciones para sus cargadores, aunque cada sitio requerirá un permiso independiente. La SFMTA ya publicó el paquete completo de requisitos, que incluye especificaciones de equipo, mantenimiento, reporte de datos y condiciones del sitio donde se instalará cada estación.
La meta de la ciudad es alcanzar 100 estaciones de carga en banqueta para 2030. El proyecto arrancó como piloto en abril de 2025, cuando entraron en operación los dos primeros cargadores en el número 55 de Fillmore Street, en el vecindario de Duboce Triangle.
Esa prueba inicial involucró a tres compañías de carga: it's electric, Urban EV y Voltpost. Con ella, la ciudad estudió la demanda real, las conexiones con la red eléctrica, los criterios de selección de sitios y distintos diseños de cargador. También confirmó que la consulta con los vecinos debe ser parte obligatoria del proceso de instalación.
El despliegue tomará varios años: los operadores todavía deben calificar, identificar ubicaciones viables, coordinarse con las compañías eléctricas, consultar a cada vecindario y tramitar el permiso específico de cada sitio. Lo que cambia ahora es que San Francisco cuenta con un proceso permanente para avanzar esos proyectos, y los residentes tienen voz directa sobre dónde deberían instalarse los próximos cargadores.


